La condena de la Unión Africana se produce después de que las Fuerzas Armadas Malienses (FAMa) afirmaran haber repelido nuevos ataques en el centro del país, mientras que el Frente de Liberación del Azawad (FLA) sostiene que continúa su ofensiva.
El presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Mahmoud Ali Youssouf, condenó en los términos más enérgicos los ataques terroristas coordinados perpetrados el 4 de julio contra varias localidades del norte, centro y sur de Malí, reiterando la solidaridad de la organización continental con las autoridades y el pueblo maliense mientras continúan los combates en distintos frentes.
En una declaración publicada el domingo, el jefe del órgano ejecutivo de la UA expresó sus más sinceras condolencias a las familias de las víctimas y manifestó su profunda solidaridad con todas las personas afectadas por los ataques. Asimismo, reiteró el respaldo de la organización a las autoridades malienses y llamó a reforzar los esfuerzos colectivos en la lucha contra el terrorismo, respetando el derecho internacional humanitario y prestando especial atención a la protección de la población civil.
Mahmoud Ali Youssouf subrayó que estos ataques ponen de manifiesto que el terrorismo y el extremismo violento siguen representando una grave amenaza para Malí, el Sahel y el conjunto del continente africano. También reafirmó el compromiso de la Unión Africana de apoyar las iniciativas nacionales, regionales y continentales destinadas a restablecer de forma duradera la paz y la estabilidad.
Esta reacción se produce después de que las Fuerzas Armadas Malienses anunciaran haber rechazado nuevos ataques contra las localidades de Konna y Somadougou, en el centro del país. Según el Estado Mayor General, las operaciones, realizadas con el apoyo de Africa Corps, permitieron frustrar los intentos de grupos armados calificados como terroristas de tomar el control de esas posiciones. El Ejército afirmó que los atacantes sufrieron importantes pérdidas, sin ofrecer un balance numérico.
Estos enfrentamientos se producen tras los ataques coordinados registrados durante la mañana contra varias posiciones militares, entre ellas Gao, Sévaré y Kéniéroba, así como los combates reportados en las zonas de Anéfis y Aguelhok.
Por su parte, el Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) reivindicó durante la noche varios de los ataques lanzados a lo largo de la jornada contra posiciones de las fuerzas malienses en distintas localidades. Sin embargo, hasta la noche del sábado no había difundido ninguna reivindicación específica sobre los combates de Anéfis y Aguelhok.
Entretanto, el Frente de Liberación del Azawad (FLA) aseguró que continúa su ofensiva en la región de Anéfis. Después de anunciar el inicio de una «ofensiva para la liberación de Anéfis», su portavoz, Elmaouloud Radamane, declaró el sábado por la noche que «una larga noche» esperaba a las fuerzas malienses y a sus aliados, sin ofrecer más detalles sobre las operaciones en curso.
Este nuevo recrudecimiento de la violencia se produce en un contexto de marcado deterioro de la situación de seguridad en Malí. Los hechos recuerdan la ofensiva coordinada del 25 de abril de 2026, cuando el JNIM y el FLA lanzaron ataques simultáneos contra varias ciudades, entre ellas Bamako, Kati, Gao, Kidal, Mopti y Sévaré. Aquellos enfrentamientos provocaron la pérdida de varias posiciones militares en el norte del país y la posterior retirada de las FAMa y de Africa Corps de Kidal, actualmente bajo el control del FLA.
SG/RT/APA


