Al menos 12 personas murieron y 23 permanecían desaparecidas este viernes, casi 24 horas después del inicio de un violento incendio forestal en Andalucía, en el sur de España, considerado uno de los más graves de la historia reciente del país. Otras ocho personas resultaron heridas, cuatro de ellas con quemaduras de gravedad, según informaron medios locales.
«Todo ardía; las casas, los cristales estallaban y las bombonas de gas explotaban», relató un residente evacuado de la zona afectada. Por su parte, Víctor Fernández, párroco de Bédar, donde fueron halladas varias de las víctimas, explicó que muchos habitantes de la zona son personas mayores y extranjeros que residen en viviendas aisladas, lo que dificultó su evacuación. Según las autoridades, algunas víctimas quedaron atrapadas en sus vehículos, mientras que otras fueron alcanzadas por las llamas cuando intentaban huir a pie.
La zona afectada, próxima a Los Gallardos, presenta numerosos barrancos, zanjas y viviendas dispersas en las laderas, factores que favorecieron la rápida propagación del fuego y complicaron las labores de rescate. Las autoridades ordenaron en algunos sectores el confinamiento de la población y, en otros, evacuaciones por rutas específicas. En las redes sociales, numerosos familiares publicaron mensajes para intentar localizar a sus seres queridos.
Varios cientos de personas fueron evacuadas y cerca de 500 bomberos y militares, apoyados por una veintena de medios aéreos, continúan combatiendo el incendio, originado el jueves por la tarde tras la rotura de un cable eléctrico junto a una carretera nacional en la zona de Los Gallardos.
En los últimos años, España ha registrado olas de calor cada vez más intensas y prolongadas, con temperaturas superiores a los 40 °C, condiciones que han favorecido incendios de gran magnitud. En 2025, más de 393.000 hectáreas fueron arrasadas por el fuego en el país, según el Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS).
SG/RT/APA


