Un autobús que transportaba a 70 peregrinos senegaleses hacia el Magal de Touba permanece desaparecido desde el 9 de agosto en la región de Kayes. Las autoridades desmienten cualquier ataque terrorista y apuntan a averías técnicas.
Se ha informado que, desde el 9 de agosto de 2025, las autoridades senegalesas y malienses buscan un autobús procedente de Abiyán con unos 70 peregrinos senegaleses a bordo, rumbo al Magal de Touba. El vehículo habría desaparecido en la región de Kayes, en Malí, lo que ha generado inquietud entre las familias y las autoridades.
Las especulaciones sobre un posible ataque terrorista cerca de Diéma circularon rápidamente, lo que llevó a las autoridades senegalesas y malienses a reaccionar con firmeza. De manera coordinada, desmintieron categóricamente estas afirmaciones, precisando que no se había reportado ningún incidente de seguridad en ese trayecto. El presidente de la asociación de senegaleses residentes en Kayes corroboró estos desmentidos, al tiempo que reveló que no se había expedido ninguna autorización oficial para este viaje.
Asimismo, varias fuentes oficiales y locales consultadas por la APA, tanto en Malí como en Senegal, afirmaron no estar al tanto de este incidente, aumentando así la confusión que rodea este caso.
El Consulado General de Senegal en Abiyán aportó aclaraciones sobre las circunstancias del viaje. El conductor, Baye Lô, se presentó el 1 de agosto para obtener los documentos consulares necesarios, declarando que transportaría a 52 pasajeros con una salida prevista inicialmente para el 3 de agosto.
Según la información consular, el trayecto estuvo marcado por múltiples fallos mecánicos: primero en Adjamé, luego en Yamoussoukro y finalmente en territorio maliense. Estas averías sucesivas habrían obligado a algunos pasajeros a regresar a Senegal por otros medios de transporte.
Un responsable mouride, cercano a la organización Khidmatoul Khadim, también intervino para desmentir categóricamente cualquier hipótesis de agresión o desaparición vinculada a la violencia. Llamó a la comunidad a actuar con prudencia en el tratamiento de este delicado asunto.
Esta desaparición se produce en un contexto regional particularmente inestable. La región de Kayes recuerda la agresión sufrida en 2021 por ciudadanos nigerinos que participaban en la Fiara en Senegal, a manos de hombres armados no identificados. Más recientemente, los ataques del 1 de julio de 2025, reivindicados por el JNIM, han intensificado las tensiones. En respuesta a la supuesta implicación de civiles en la lucha antiterrorista, este grupo yihadista amenazó con imponer un embargo en la zona.
Ante estos desafíos de seguridad, Senegal ha reforzado considerablemente la vigilancia de su frontera con Malí, intensificando el control de los flujos migratorios para garantizar la seguridad de sus ciudadanos en sus desplazamientos transfronterizos.


