La novena Conferencia Internacional de Tokio sobre el Desarrollo de África (TICAD) se inauguró el miércoles en Yokohama, Japón, con la presencia de jefes de Estado y de gobierno africanos, altos responsables de Naciones Unidas, dirigentes del Banco Mundial, así como actores económicos y de la sociedad civil. El encuentro busca reforzar la cooperación y acelerar la implementación de las prioridades de desarrollo del continente.
La ceremonia de apertura estuvo marcada por los discursos del secretario general de la ONU, António Guterres, del primer ministro japonés, Shigeru Ishiba, y del presidente de Angola y actual presidente de la Unión Africana (UA), João Lourenço.
En su intervención, Lourenço subrayó que la TICAD, lanzada en 1993, se ha convertido en una plataforma esencial para fortalecer el diálogo y la cooperación entre África y Japón. Destacó a Japón como «un ejemplo de país que ha sabido levantarse de múltiples adversidades para convertirse en una potencia económica», fuente de inspiración para las naciones africanas en su búsqueda de desarrollo.
El mandatario angoleño insistió en la urgencia de acelerar los programas de desarrollo del continente, retrasados por la pandemia de Covid-19. Según dijo, África debe centrar sus esfuerzos en la salud, la educación, la seguridad alimentaria, las infraestructuras energéticas y la digitalización, tomando como referencia la Agenda 2063 de la UA y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
En el plano internacional, reafirmó el compromiso de la UA con el multilateralismo y alertó sobre los riesgos del regreso al proteccionismo y de las crecientes tensiones geopolíticas. Abogó por una reforma del Consejo de Seguridad de la ONU y por mecanismos de financiación más justos, que permitan a los países africanos acceder a recursos asequibles para impulsar sus proyectos de industrialización y modernización.
Respecto a la seguridad, Lourenço reiteró la voluntad de la UA de «silenciar las armas en África», mencionando los procesos de paz en curso en el este de la RDC y en Sudán. Condenó igualmente la guerra en Ucrania y llamó a una solución negociada, al tiempo que denunció «el genocidio del pueblo palestino» en la Franja de Gaza.
La TICAD 9, copresidida por Japón y la UA, se prolongará hasta el viernes y concluirá con una declaración final que fijará las prioridades comunes para el desarrollo económico y social de África.


