Con motivo del Africa Food Systems Forum, organizado en Diamniadio, el Subdirector General de la FAO y Representante Regional para África, Abebe Haile-Gabriel, dialogó con APA sobre los desafíos y oportunidades vinculados a la transformación de los sistemas agroalimentarios en el continente, llamando a una movilización colectiva, más allá de los gobiernos, para sacar a África de la espiral del hambre y de la dependencia alimentaria.
Este foro sobre los sistemas alimentarios africanos, ¿qué aporta concretamente a la transformación agrícola del continente?
Este foro es una plataforma única. Reúne a los gobiernos, al sector privado, a los jóvenes, a las mujeres y a los socios técnicos para evaluar los progresos alcanzados e identificar los ejes de acción. Es un espacio de diálogo estratégico para repensar el futuro de la agricultura africana.
A pesar de los compromisos políticos, la inseguridad alimentaria persiste. ¿Dónde está el bloqueo?
África dispone del CAADP, un marco continental ambicioso para el desarrollo agrícola. Pero la implementación sigue siendo débil. Las políticas existen, pero sin acción concreta, los objetivos quedarán en letra muerta.
Los conflictos y el clima se citan a menudo como factores agravantes. ¿Cuál es su incidencia real?
Los conflictos prolongados desplazan a las poblaciones rurales, destruyen los medios de producción y vuelven a las comunidades dependientes de la ayuda alimentaria. A ello se añaden los choques climáticos –sequías, inundaciones– que actúan de manera simultánea y acumulativa. Es un cóctel explosivo.
¿Se pueden realmente transformar los sistemas alimentarios sin una fuerte voluntad política?
Los gobiernos son esenciales, pero no pueden hacerlo todo. Los productores, los jóvenes, los consumidores, el sector privado… cada uno debe asumir su parte de responsabilidad.
Usted insiste en el papel de los jóvenes. ¿Por qué son tan estratégicos?
Los jóvenes están más formados, orientados hacia la tecnología. Ellos pueden impulsar una agricultura innovadora. Los apoyamos mediante programas de fortalecimiento de capacidades, acceso al financiamiento y a la tierra. El Foro Mundial de la Alimentación les da una voz y los conecta con los inversores.
África importa cada año alimentos por miles de millones de dólares. ¿Es una fatalidad?
No. Importamos arroz, pescado, leche… productos que podemos producir localmente. Este mercado interno es una oportunidad para crear empleos y reforzar nuestra soberanía alimentaria.
¿Qué visión plantea para una agricultura africana resiliente?
Es necesario un cambio de mentalidad. Trabajar directamente con los productores rurales, los verdaderos actores del sistema. La transformación debe ser inclusiva, resiliente y sostenible. Debe garantizar una mejor producción, una mejor alimentación, un mejor medio ambiente y una mejor vida –sin dejar a nadie atrás.

