Burkina Faso ha puesto en marcha su plataforma nacional de firma electrónica, destinada a reducir los plazos, los desplazamientos y los costes asociados a la tramitación de documentos administrativos.
El primer ministro burkinés, Rimtalba Jean Emmanuel Ouédraogo, presidió el martes en Uagadugú el lanzamiento oficial de FasoSign, una plataforma nacional de firma electrónica destinada a completar la digitalización de los procedimientos administrativos.
Burkina Faso, que ya ha emprendido la digitalización de varios servicios públicos, pretende así eliminar una de las últimas etapas físicas en la tramitación de determinados documentos administrativos.
Hasta ahora, los documentos generados y validados en plataformas digitales, en particular las órdenes de misión producidas a través de CIM y CIM-EXT, todavía debían imprimirse para recibir una firma manuscrita antes de su envío.
Con FasoSign, las autoridades habilitadas podrán firmar y autenticar electrónicamente los documentos, reduciendo así los desplazamientos, los plazos de tramitación y los costes relacionados con la impresión y el transporte de documentos.
El jefe del Gobierno celebró un avance que, según afirmó, permite completar la cadena de digitalización de la administración. No obstante, instó a los ministerios y las instituciones públicas a acelerar la adopción de la plataforma.
«FasoSign no debe ser una opción, sino una obligación para garantizar una administración que funcione de manera moderna, que preste servicios de calidad a los ciudadanos y, sobre todo, con rapidez», declaró Rimtalba Jean Emmanuel Ouédraogo.
El primer ministro también pidió establecer rápidamente un calendario para dar a conocer la herramienta y promover su adopción en las distintas estructuras públicas.
Para la ministra de Transición Digital, Correos y Comunicaciones Electrónicas, Aminata Zerbo, de apellido de soltera Sabané, FasoSign constituye «una infraestructura nacional y un servicio de confianza en el centro de la transformación digital» de Burkina Faso.
La plataforma debe garantizar, en particular, la autenticidad, la integridad y la trazabilidad de los documentos electrónicos, al tiempo que permite reducir los gastos relacionados con su impresión, transporte y archivo físico.
Su despliegue se enmarca en los doce proyectos de transformación digital con horizonte en 2030, entre cuyos objetivos figuran «cero papel en la administración pública» y «cero efectivo en los servicios públicos».
Mientras que más de un centenar de plataformas digitales ya están operativas en la administración burkinesa, FasoSign completa el sistema al permitir producir, validar, firmar, transmitir y conservar documentos en formato digital.
Para el Gobierno, el desafío consiste ahora en generalizar el uso de esta herramienta con el fin de que los servicios públicos sean más rápidos y accesibles para los ciudadanos.
SG/RT/APA

