El rey Mohammed VI inauguró el miércoles en Casablanca un amplio programa ferroviario regional, valorado en 20.000 millones de dírhams (aproximadamente 1.800 millones de euros), diseñado para transformar profundamente la movilidad en la ciudad y su área urbana circundante.
Parte de un programa nacional integral con un valor de 96.000 millones de dírhams (8.600 millones de euros), el plan ferroviario lanzado por Marruecos refleja la voluntad del soberano de consolidar el Reino en un enfoque de transporte sostenible e integrado. Prolonga el impulso generado por la puesta en marcha, el pasado abril, de la línea ferroviaria de alta velocidad (LGV) Kenitra-Marrakech (430 km), piedra angular de la futura red ferroviaria de Marruecos.
El nuevo proyecto incluye la construcción de tres importantes estaciones multimodales: «Casablanca-Sud», en el corazón del distrito de Hay Hassani; la estación Grand Stade Hassan II en Benslimane; y la estación del Aeropuerto Mohammed V. Estas instalaciones de vanguardia, diseñadas para albergar hasta 12 millones de pasajeros al año, buscan optimizar las conexiones con trenes de alta velocidad, líneas regionales y transporte urbano (tranvías, autobuses, taxis).
La estación de «Casablanca-Sud», cuya construcción acaba de comenzar, cuenta con un presupuesto de 700 millones de dírhams (63 millones de euros) y constituirá un centro intermodal de referencia, con acceso directo al futuro tren «aero-express» que conectará Casablanca-Puerto con el Aeropuerto Mohammed V cada 15 minutos.
El plan también incluye la creación de 10 nuevas estaciones de trenes metropolitanos locales y la modernización de cinco estaciones existentes. Se desarrollarán tres líneas con una longitud total de 92 km, que ofrecerán servicio con un tren cada 7,5 minutos y transportarán a 150.000 pasajeros diariamente.
La inversión, estimada en 625 millones de dírhams (56 millones de euros), incluye la construcción de dos centros técnicos (Zenata y Nouaceur), cinco talleres de mantenimiento y 260 km de nuevas vías ferroviarias.
Para impulsar este objetivo, se adquirirán 48 unidades múltiples, cada una con 1.000 asientos y capaces de viajar a 160 km/h, al fabricante surcoreano Hyundai Rotem, por un coste de 7.000 millones de dírhams (630 millones de euros). Se establecerá una fábrica en Marruecos para desarrollar un ecosistema ferroviario nacional, con perspectivas de exportación a medio plazo.
Financiados en un 70 % por la Oficina Nacional de Ferrocarriles (ONCF) y en un 30 % por la Región, se espera que estos proyectos generen miles de empleos directos e indirectos, mejoren la calidad de vida de los habitantes de las ciudades y contribuyan a la reducción de las emisiones de CO₂ mediante soluciones de transporte público bajas en carbono.
Más allá de Casablanca, este programa ilustra el enfoque integrado de Marruecos hacia la movilidad sostenible y la conectividad territorial, con un horizonte estratégico de 2030.


