Diecisiete países africanos se comprometieron el miércoles a aplicar reformas para ampliar el acceso a la electricidad en el marco de la Misión 300.
Benín, Botsuana, Burundi, Camerún, Comoras, República del Congo, Etiopía, Gambia, Ghana, Guinea, Kenia, Lesoto, Mozambique, Namibia, Santo Tomé y Príncipe, Sierra Leona y Togo adoptaron sus «pactos nacionales por la energía» durante el Foro Mundial de Bloomberg Philanthropies. Esta iniciativa, liderada por el Banco Mundial y el Banco Africano de Desarrollo, tiene como objetivo proporcionar electricidad a 300 millones de personas en África de aquí a 2030.
El presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, explicó que la electricidad es la base del empleo y del crecimiento económico, y destacó que la Misión 300 no es solo un objetivo numérico, sino una estrategia de reformas sostenibles que reduzcan costos, fortalezcan a las compañías de electricidad y atraigan más inversión privada. Desde su lanzamiento, 30 millones de personas ya han accedido a energía y se espera alcanzar a más de 100 millones en los próximos años.
Por su parte, el presidente del Banco Africano de Desarrollo, Sidi Ould Tah, subrayó que una energía fiable y asequible es clave para el desarrollo de las pymes, la agroindustria, el trabajo digital y la industrialización. Los pactos energéticos, adaptados al contexto de cada país, incluyen planes de acción concretos que giran en torno a tres ejes fundamentales: infraestructuras, financiamiento y políticas públicas.
Durante la ceremonia, varios jefes de Estado reafirmaron su compromiso. El presidente de Botsuana, Duma Boko, lo definió como un “compromiso común para transformar nuestras economías y crear empleo”. El presidente de Camerún, Paul Biya, enfatizó la apuesta por las energías renovables y un acceso universal inclusivo. El presidente de la República del Congo, Denis Sassou Nguesso, recordó que su país cuenta con un potencial hidroeléctrico de más de 27.000 MW certificados y 100.000 MW en estudio, suficientes para cubrir más de un tercio de la demanda africana. Desde Ghana, John Dramani Mahama señaló que el acceso universal a la energía es esencial para reducir la pobreza y fomentar la igualdad de oportunidades.
La implementación de la Misión 300 se apoya en un amplio partenariado multilateral con la Fundación Rockefeller, la Alianza Mundial de la Energía para las Personas y el Planeta (GEAPP), la iniciativa SEforALL y el fondo ESMAP del Banco Mundial, además de múltiples donantes e instituciones financieras. Con estas alianzas, se busca consolidar a África como un espacio de electrificación masiva y de transición hacia un modelo energético sostenible que fortalezca la integración continental.


