Los tres países del Cuerno de África reafirmaron su apoyo a la estabilidad somalí y al principio de no injerencia en los asuntos internos de los Estados.
Los ministros de Asuntos Exteriores de Egipto, Somalia y Eritrea reafirmaron, durante una reunión celebrada el sábado en El Cairo, su compromiso común de fortalecer la cooperación regional en materia de seguridad en el Cuerno de África y en el mar Rojo.
Según un comunicado del Ministerio egipcio de Asuntos Exteriores, las tres partes acordaron preservar la unidad, la soberanía y la integridad territorial de los Estados de la región, de conformidad con el derecho internacional y el principio de no injerencia en los asuntos internos.
El encuentro entre Badr Abdelatty, jefe de la diplomacia egipcia; su homólogo somalí, Ahmed Maalim Faqi; y el ministro eritreo de Asuntos Exteriores, Osman Saleh, se inscribe en la continuidad de la cumbre tripartita de Asmara celebrada el 10 de octubre de 2024. Dicha cumbre tenía como objetivo reforzar la seguridad regional, especialmente en Somalia.
Las conversaciones abordaron la aplicación de los compromisos asumidos en Asmara, en particular el apoyo militar y logístico de Egipto a la Misión de la Unión Africana para el Apoyo a Somalia (AUSSOM), así como la formación y financiación de las fuerzas somalíes en su lucha contra el terrorismo.
Los ministros subrayaron la necesidad de consolidar las instituciones estatales somalíes, con el fin de permitir al país extender el control del Estado sobre todo el territorio, fortalecer la gestión de las fronteras terrestres y marítimas, y aumentar la capacidad de respuesta ante las amenazas terroristas.
Esta coordinación se enmarca en una dinámica más amplia de estabilización, destinada a hacer de Somalia un actor soberano y resiliente dentro del Cuerno de África.
Los tres ministros también abordaron la situación en Sudán, sus consecuencias regionales y las perspectivas de cooperación entre los Estados ribereños del mar Rojo. Acordaron continuar la concertación diplomática para prevenir cualquier desestabilización adicional en la región y garantizar la libertad y la seguridad de la navegación en el mar Rojo, considerado un eje estratégico mundial.
El Cairo reafirma desde hace varios meses su oposición a cualquier presencia militar extranjera no ribereña en el mar Rojo y su intención de desempeñar un papel central en la seguridad del Cuerno de África, una región marcada por fuertes tensiones, los conflictos en Sudán y las actividades de grupos armados en Somalia.


