Las fuerzas del orden y los organismos de seguridad de Sudáfrica han sido puestos en estado de máxima alerta ante las manifestaciones convocadas para el próximo 30 de junio contra la inmigración irregular. El ministro interino de Policía, Firoz Cachalia, advirtió que cualquier acto delictivo vinculado a estas protestas será reprimido con la mayor firmeza.
Ante las amenazas de movilizaciones, Cachalia recordó que, si bien la Constitución garantiza el derecho a manifestarse, las fuerzas de seguridad no tolerarán actos de violencia, intimidación ni intentos de desestabilización del país.
«Todo ciudadano tiene derecho a manifestarse pacíficamente y dentro del marco de la ley. Sin embargo, la delincuencia, la intimidación, la violencia, los daños a la propiedad y cualquier intento de afectar la seguridad pública no serán tolerados», declaró el lunes ante la prensa en Pretoria.
Añadió que «la ley se aplicará con todo su rigor para responder de manera decisiva a cualquiera que pretenda comprometer la seguridad, la estabilidad y el orden constitucional de nuestra República».
Esta nueva ola de tensiones xenófobas en Sudáfrica está siendo impulsada por grupos de autodefensa que han lanzado un ultimátum a los migrantes procedentes de otros países africanos, otorgándoles hasta el 30 de junio para abandonar el país bajo amenaza de represalias no especificadas.
Estos colectivos amenazan con paralizar el país ese día para presionar al gobierno del presidente Cyril Ramaphosa a endurecer las medidas contra los extranjeros en situación irregular, a quienes acusan de apropiarse de empleos y de contribuir al aumento de la criminalidad.
Los llamamientos a manifestarse, promovidos por organizaciones que exigen una política más estricta frente a los inmigrantes indocumentados, han generado preocupación por posibles disturbios de gran magnitud. Ante este riesgo, el gobierno elevó el nivel de alerta de seguridad en todas las provincias del país.
Cachalia precisó que el Servicio de Policía de Sudáfrica (SAPS) seguirá siendo la principal fuerza encargada del mantenimiento del orden público, aunque podría solicitar el apoyo de la Fuerza Nacional de Defensa Sudafricana si la situación así lo requiere.
Asimismo, indicó que la policía ha desplegado un amplio dispositivo de seguridad para proteger a la población, las infraestructuras estratégicas y los espacios públicos, respaldado por evaluaciones operativas diarias y un seguimiento constante de los riesgos emergentes.
«El gobierno está preparado. Nuestras fuerzas de seguridad actúan de manera coordinada, nuestros planes operativos están listos y seguiremos la evolución de la situación día tras día», aseguró.
El ministro interino también informó de que se ha reforzado la coordinación dentro del clúster de Justicia, Prevención del Delito y Seguridad (JCPS). Esta semana están previstas reuniones con los primeros ministros de las nueve provincias para garantizar una respuesta unificada.
Durante el fin de semana, Cachalia sostuvo encuentros con los comisarios provinciales de policía y los principales responsables operativos para revisar los dispositivos de seguridad y asegurarse de que «cada provincia esté preparada para cualquier eventualidad».
Finalmente, en un intento por reducir la tensión, responsables del JCPS se reunieron con representantes de la Casa Real zulú, encabezada por el primer ministro Thulasizwe Buthelezi, con el fin de transmitir mensajes de calma, paz y no violencia.
SG/RT/APA


