Cuarenta migrantes originarios del África subsahariana, entre ellos bebés, murieron el miércoles en el mar frente a las costas de Túnez, mientras intentaban llegar clandestinamente a las costas europeas, informó una fuente judicial tunecina.
Una embarcación precaria de hierro, con 70 personas a bordo, volcó frente a Salakta, una ciudad costera cercana a Mahdia (sureste), según medios locales.
“Cuarenta personas han muerto y 30 han sido rescatadas”, declaró Walid Chtabri, portavoz de la fiscalía de Mahdia, citado por la prensa.
El portavoz del Tribunal de Primera Instancia de Mahdia, Walid Chattarbi, confirmó que el incidente provocó la muerte de 40 personas, incluidos bebés, y precisó que las unidades de la Guardia Marítima lograron rescatar a los otros 30 ocupantes del barco.
Agregó que la fiscalía ha ordenado la apertura de una investigación judicial por “formación de una red destinada a facilitar el cruce ilegal de fronteras marítimas con resultado de muerte” y por tráfico de seres humanos.
Desde comienzos de año, varios naufragios han enlutado las regiones costeras del Sahel, donde los viajes clandestinos se multiplican a pesar de los riesgos y de las difíciles condiciones meteorológicas.


