Los ministros de Defensa de Malí, Burkina Faso y Níger se reunieron en Niamey para acelerar la puesta en marcha de la Fuerza Unificada de la Alianza de los Estados del Sahel (AES), en un contexto marcado por la persistencia de los ataques yihadistas y una crisis de combustible en Malí.
El presidente de Níger, Abdourahamane Tiani, recibió el viernes en Niamey a los ministros de Defensa de los países miembros de la AES con el fin de finalizar la creación de la Fuerza Unificada, destinada a reforzar la cooperación militar entre los tres Estados.
Estuvieron presentes Sadio Camara, ministro de Defensa de Malí; Célestin Simporé, ministro de Defensa de Burkina Faso; y Salifou Mody, ministro de Defensa de Níger.
Esta reunión se produce tres semanas después de la celebrada el 19 de octubre en Niamey, en la que los jefes de Estado Mayor de los tres ejércitos —Moussa Diallo (Burkina Faso), Oumar Diarra (Malí) y Moussa Salaou Barmou (Níger)— definieron las bases operativas de la Fuerza Conjunta, en particular la organización del mando, el intercambio de información y la coordinación de operaciones.
El objetivo es dotar a la AES de una fuerza regional autónoma, capaz de responder colectivamente a las amenazas de seguridad en el Sahel, conforme a la visión compartida de los dirigentes de los tres países.
La reunión tiene lugar en un contexto difícil. Malí enfrenta una crisis de suministro de combustible, consecuencia de los ataques contra convoyes de camiones cisterna y del embargo impuesto por el grupo yihadista Jama’at Nusrat al-Islam wal-Muslimin (JNIM) en varias localidades. Burkina Faso y Níger también son blanco de ataques del JNIM y del Estado Islámico en el Sahel.


