Ante el deterioro de la situación de seguridad en Malí, la Unión Africana hace un llamado a una respuesta internacional coordinada.
En una declaración emitida el domingo, el presidente de la Comisión de la Unión Africana (UA), Mahmoud Ali Youssouf, expresó su “profunda preocupación” por el rápido empeoramiento de la situación de seguridad en Malí, golpeado por ataques de grupos terroristas que han perturbado el acceso a suministros esenciales y agravado las condiciones humanitarias de las poblaciones civiles.
Malí enfrenta desde hace varias semanas una crisis de abastecimiento de combustible, resultado de ataques dirigidos del grupo yihadista JNIM contra convoyes de camiones cisterna provenientes de países proveedores. A pesar de las medidas adoptadas por Bamako para mitigar la situación, la presión sobre el combustible continúa intensificándose y ha provocado la suspensión de las clases, que deberían reanudarse el 10 de noviembre.
El presidente de la Comisión condenó “firmemente” los ataques contra civiles y los recientes secuestros, incluido el de tres ciudadanos egipcios, y pidió su “liberación inmediata e incondicional”. La Comisión reiteró su solidaridad con el gobierno y el pueblo malienses, así como su compromiso de apoyar la paz, la seguridad y el desarrollo en todo el Sahel, llamando a una “respuesta internacional firme, coordinada y coherente” frente al terrorismo y el extremismo violento.
Esta declaración se inscribe en un contexto de refuerzo de la mediación africana en la región. En julio pasado, el presidente de Burundi, Évariste Ndayishimiye, fue nombrado Enviado Especial de la UA para el Sahel, en el marco de los esfuerzos liderados por Angola para restablecer el diálogo con los países sahelianos miembros de la Alianza de los Estados del Sahel (AES), suspendidos de la UA tras golpes de Estado, pero enfrentados a una grave crisis de seguridad.
El mandato de Ndayishimiye consiste en intensificar los contactos con las autoridades de transición, la sociedad civil y los socios internacionales para “favorecer el diálogo, construir consensos y promover estrategias integrales hacia una paz duradera”.
Paralelamente, el nombramiento de Mamadou Tangara como Representante Especial de la Comisión de la UA para Malí y el Sahel, con sede en Bamako, refuerza la voluntad de la organización de coordinar sus esfuerzos pese a las tensiones institucionales con la AES.
La Comisión de la UA recordó que sigue “totalmente dispuesta a apoyar a Malí y a todos los países del Sahel” en sus esfuerzos por restaurar la paz y la estabilidad.


