La adquisición del grupo tunecino Taoufik Hospitals Group (THG) por parte de Akdital, líder marroquí de la sanidad privada, enfrenta un bloqueo de las autoridades tunecinas, cuyas motivaciones suscitan interrogantes en los círculos empresariales.
El proyecto de compra del grupo tunecino Taoufik Hospitals Group (THG) por el líder marroquí de la salud privada Akdital se enfrenta a un bloqueo por parte de las autoridades tunecinas, según informaciones difundidas por Africa Intelligence. Una situación que plantea dudas sobre la verdadera apertura de Túnez a las inversiones extranjeras.
Anunciada en diciembre de 2025, la operación debía permitir a Akdital continuar su expansión africana mediante la adquisición de THG por 900 millones de dirhams. El grupo tunecino gestiona cuatro establecimientos con un total de 600 camas, emplea a 1.600 trabajadores y cuenta con una red de 500 médicos asociados.
Aunque las autoridades tunecinas no han explicado oficialmente las razones de este bloqueo, varias fuentes citadas por Africa Intelligence mencionan reservas directamente relacionadas con la nacionalidad marroquí del comprador. Una hipótesis que, de confirmarse, situaría el asunto en un terreno más político que económico.
Esta postura resulta aún más paradójica dado que Túnez busca activamente atraer capital extranjero para apoyar su sistema sanitario y su economía.
Rechazar la entrada de un actor africano con experiencia reconocida en gestión hospitalaria y con importantes capacidades de inversión podría enviar una señal poco tranquilizadora a los inversores regionales.
El caso surge además en un momento en que varios grupos marroquíes aceleran su expansión en el continente africano en sectores como la banca, la industria, la logística y la salud. Marruecos se ha consolidado progresivamente como uno de los principales inversores intraafricanos, con una presencia económica extendida ya a numerosos mercados del continente.
Más allá del caso Akdital, este asunto podría alimentar el debate sobre la coherencia de las políticas de atracción de inversiones en África del Norte. Mientras la integración económica regional se presenta regularmente como una prioridad estratégica, los obstáculos impuestos a importantes inversiones africanas corren el riesgo de debilitar la credibilidad de este discurso y reforzar la imagen de un entorno donde las consideraciones políticas siguen prevaleciendo sobre la lógica económica.

