La activación por parte de X (antes Twitter) de una herramienta que muestra el país de origen de las cuentas de usuario reveló la existencia de numerosas páginas que se presentaban como marroquíes pero que operaban en realidad desde el extranjero. El anuncio, realizado el viernes por la plataforma, puso de manifiesto la magnitud de un fenómeno ya vigilado por los servicios de inteligencia, según expertos del sector.
Los primeros análisis mostraron que varias cuentas hostiles a Marruecos eran administradas desde Argelia, pero también desde Canadá y diversos países árabes, incluidos algunos que públicamente afirman estar cercanos a Rabat. Capturas de pantalla ampliamente compartidas en X expusieron perfiles que pretendían ser marroquíes, aunque estaban gestionados desde el extranjero.
Esta funcionalidad de transparencia, introducida por Nikita Bier, responsable de producto en X, busca permitir que los usuarios verifiquen la autenticidad de los perfiles y el origen geográfico de los contenidos. Hasta ahora, determinar la localización de una cuenta requería herramientas especializadas, a menudo reservadas a los investigadores. La nueva opción también ha puesto en evidencia sitios que se presentaban como basados en Marruecos, pero cuyos administradores se encuentran fuera del país.
Según expertos en ciberseguridad, esta revelación solo sorprende parcialmente. Recuerdan que la vigilancia realizada por los servicios de inteligencia ha demostrado, desde hace varios años, que ciertas entidades extranjeras buscan provocar perturbaciones digitales en varios países, entre ellos Marruecos. Estos grupos utilizan cuentas falsas para manipular la interacción en torno a temas específicos, con el objetivo de hacerlos aparecer en tendencia e influir en la opinión pública.
Una parte de estas redes habría migrado de Facebook a X después del refuerzo de las medidas de verificación de localización en la plataforma de Meta. Las cuentas identificadas difunden con frecuencia contenidos hostiles a Marruecos, según los datos visibles, y algunas estarían coordinadas desde el extranjero, particularmente desde Argelia.
La nueva funcionalidad también ha revelado una presencia importante de cuentas administradas desde Canadá, donde residen varios individuos buscados por las autoridades marroquíes. Algunos operarían bajo su verdadera identidad, mientras que otros recurrirían al anonimato para llevar a cabo actividades que van desde la gestión de campañas financiadas hasta la obtención de permisos de residencia a cambio de servicios prestados a entidades extranjeras.
Para los especialistas consultados, el conjunto de estos elementos ilustra una estrategia deliberada de perturbación destinada a desestabilizar el espacio digital marroquí. Las autoridades disponen ahora de una herramienta adicional para identificar a estos actores y contrarrestar la creciente influencia de redes extranjeras coordinadas.


