Ante la debilidad de los intercambios comerciales entre los países del Sahel, las autoridades de la Alianza de Estados del Sahel (AES) buscan acelerar la integración económica con el fin de valorizar mejor el potencial regional y estimular el crecimiento intra-confederal.
Las autoridades malienses hicieron balance, durante el Consejo de Ministros del 7 de enero de 2026, de los avances del componente económico de la Confederación de Estados del Sahel, una iniciativa regional que agrupa a Malí, Burkina Faso y Níger. El objetivo declarado es reforzar la integración económica entre los tres países, en un contexto marcado por la escasa intensidad de los intercambios comerciales intra-regionales.
Según diversas fuentes internacionales, el comercio entre países africanos sigue siendo limitado. De acuerdo con el African Trade Report 2024 del Banco Africano de Exportación e Importación (Afreximbank), los intercambios intraafricanos representaron alrededor del 15 % de las exportaciones totales del continente en 2023, un nivel muy inferior al observado en otras regiones del mundo, como Europa (cerca del 68 %) y Asia (alrededor del 59 %). En África Occidental, pese a la existencia de marcos regionales como la CEDEAO y la UEMOA, el comercio intracomunitario sigue siendo reducido. Según análisis de ONU-DESA y de Tralac (Trade Law Centre), la proporción de intercambios intra-regionales en África Occidental suele estimarse entre el 10 % y el 15 % del volumen total del comercio, según los años y los métodos de cálculo, lo que confirma la persistente debilidad de la integración comercial en la subregión.
En el espacio oesteafricano, los intercambios de bienes entre los Estados miembros de la Unión Económica y Monetaria de África Occidental (UEMOA) alcanzaron aproximadamente 3.063,7 mil millones de francos CFA en 2021, es decir, cerca de 5.000 millones de dólares, según un informe publicado por Agence Ecofin en 2022. Esta cifra corresponde a los flujos comerciales intra-UEMOA y representa una parte significativa del comercio regional, aunque las exportaciones totales de la Unión en el mismo período se estimaron en 20.466 mil millones de francos CFA. No obstante, los flujos comerciales bilaterales entre los países del Sahel siguen siendo modestos, en particular entre Malí, Burkina Faso y Níger, lo que ilustra una integración económica todavía fragmentada.
Las autoridades de la AES consideran que esta situación limita la capacidad de las economías sahelianas para aprovechar su proximidad geográfica, sus complementariedades agrícolas e industriales y el tamaño de su mercado potencial. También subrayan el peso de las barreras administrativas, la falta de armonización de las normas comerciales y la escasa coordinación de las políticas económicas.
Frente a este diagnóstico, los Estados miembros de la AES han emprendido un proceso destinado a estructurar un marco económico común. Las discusiones se centran, en particular, en la armonización progresiva de las políticas comerciales e industriales, la facilitación de la circulación de bienes y personas, así como el fortalecimiento del papel del sector privado en la elaboración de las políticas económicas.
En este marco, las autoridades validaron la creación de un mecanismo de diálogo público-privado a escala confederal, con el objetivo de asociar más estrechamente a las empresas, las cámaras de comercio y las organizaciones profesionales a las reformas en curso. Asimismo, se creó una Alianza de Cámaras de Comercio e Industria de la AES para estructurar la representación del sector privado y favorecer la coordinación entre los actores económicos de los tres países.
La cooperación agrícola figura entre los ejes prioritarios. Se han firmado acuerdos entre los organismos cerealistas de los países miembros para mejorar la coordinación de las políticas de almacenamiento y de intercambio de productos estratégicos. Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el comercio alimentario intra-regional en África Occidental se estima en unos 10.000 millones de dólares anuales, un volumen considerado inferior al potencial de la región.
Las autoridades de la AES también adoptaron una matriz de recomendaciones que deberán aplicarse en 2026 y establecieron un comité de seguimiento y evaluación, con el fin de responder a las dificultades que suelen observarse en las iniciativas de integración regional, especialmente en lo relativo a la aplicación efectiva de las decisiones.
La AES se inscribe en un contexto de recomposición política y económica en África Occidental, tras el cuestionamiento de ciertos marcos regionales existentes. Para sus promotores, el enfoque busca construir una cooperación económica más estrecha entre países que enfrentan desafíos comunes en materia de desarrollo, seguridad y soberanía económica.
Las autoridades malienses indicaron que las próximas etapas consistirán en traducir las orientaciones adoptadas en medidas operativas concretas, con un énfasis particular en la coordinación institucional y la implicación de los actores económicos, con el objetivo de dinamizar los intercambios comerciales dentro del espacio saheliano.


