Sudáfrica envió a su ministro de Relaciones Internacionales, Ronald Lamola, a Ghana en calidad de enviado especial del presidente Cyril Ramaphosa, en el marco de una iniciativa destinada a aliviar las tensiones relacionadas con la violencia xenófoba y los debates sobre la migración irregular.
Lamola confirmó su visita a Accra durante una rueda de prensa, precisando que fue recibido por el presidente ghanés John Mahama, en presencia del ministro de Asuntos Exteriores y de responsables ghaneses.
La misión tenía como objetivo, en particular, reafirmar el compromiso de Pretoria con una gestión de las migraciones conforme a la ley y respetuosa de la dignidad humana, mientras persiste en Ghana la preocupación por los actos de violencia contra ciudadanos extranjeros en Sudáfrica.
Según el ministro sudafricano, las autoridades ghanesas expresaron su preocupación por incidentes ocurridos durante manifestaciones contra los migrantes, en particular casos relacionados con individuos que presuntamente se hicieron pasar por agentes de las fuerzas del orden para atacar a extranjeros.
«Se están tomando medidas y se está trabajando. No se trata de una situación de impunidad», aseguró Ronald Lamola, indicando que varias personas fueron detenidas por suplantación de identidad, saqueos y robos.
Las investigaciones sobre algunos casos relacionados con ciudadanos ghaneses continúan, añadió.
La iniciativa diplomática se produce en un contexto marcado por la persistencia de un sentimiento contra los migrantes en Sudáfrica, donde episodios de violencia xenófoba han provocado en el pasado agresiones, desplazamientos forzosos y expulsiones de ciudadanos africanos.
Estos actos de violencia han suscitado reiteradamente condenas en el continente y reavivado los llamamientos a garantizar una mayor protección de los migrantes y el respeto del Estado de derecho.
Ronald Lamola señaló además que Pretoria apoya las conversaciones emprendidas en el seno de la Unión Africana sobre las migraciones. Sin embargo, consideró que el debate debería orientarse en mayor medida hacia las causas profundas de la migración irregular, en lugar de centrarse en determinados países.
Entre los principales factores que empujan a las poblaciones a abandonar sus países de origen, citó las dificultades económicas, el desempleo, los problemas de gobernanza, la inseguridad y los efectos del cambio climático.
El ministro recordó que los marcos migratorios de la Unión Africana y de la Comunidad de Desarrollo de África Austral (SADC) promueven una migración ordenada, regular y legal, principios que, según afirmó, constituyen la base de la política sudafricana.
También subrayó que Sudáfrica acoge a un importante número de migrantes africanos, tanto en situación regular como irregular, mientras que varios países del norte de África afrontan presiones similares, ya sea como destinos o como zonas de tránsito hacia Europa.
Esta misión se produce pocos días después de que dos ciudadanos ghaneses recurrieran a la Corte Penal Internacional (CPI), acusando a las autoridades sudafricanas de no haber adoptado las medidas necesarias frente a actos de violencia que califican de crímenes de lesa humanidad contra los migrantes.
SG/RT/APA


