Un mes después de un intento de golpe de Estado frustrado, los benineses acudieron a las urnas el domingo para elegir a sus representantes legislativos y comunales. Tras una jornada electoral sin incidentes mayores, el país espera ahora la publicación de los resultados.
Los ciudadanos de Benín votaron el domingo 11 de enero de 2026 para elegir a sus diputados y consejeros comunales, un mes después del intento de golpe de Estado abortado el 7 de diciembre de 2025. Al día siguiente de los comicios, la atención se centra en la proclamación de los resultados, prevista para el transcurso de la semana.
Cerca de nueve millones de electores estaban inscritos para decidir entre las listas en competencia y designar a los 109 diputados de la Asamblea Nacional, así como a más de 1.800 consejeros comunales, para un mandato ampliado a siete años tras la revisión constitucional de noviembre de 2025. Estas elecciones marcan el inicio de un año electoral particularmente cargado en el país.
La votación se desarrolló en un contexto político sensible, apenas un mes después del intento de derrocamiento del presidente Patrice Talon. Pese a este episodio, el calendario electoral se mantuvo y las instituciones continuaron funcionando con normalidad. Las autoridades informaron de un proceso electoral globalmente tranquilo, sin incidentes graves registrados.
Mientras continúa el escrutinio, los desafíos son significativos para la coalición presidencial, que cuenta con una mayoría saliente de 81 escaños, frente a 28 de la oposición. El jefe del Estado, Patrice Talon, quien emitió su voto en la mañana del domingo, debe dejar el poder en abril de 2026, conforme a lo establecido por la Constitución.
Los Demócratas ante la prueba de las urnas
La expectativa es especialmente alta en el seno del partido Los Demócratas, principal fuerza de la oposición. Estos comicios constituyen su único gran compromiso electoral nacional en 2026, tras la invalidación de sus candidaturas en las elecciones presidenciales y comunales anteriores.
Para aspirar a obtener escaños en el Parlamento, el partido debe superar el umbral del 20 % de los votos en cada una de las 24 circunscripciones electorales. Tras su regreso a la Asamblea Nacional en 2023, el reto es considerable: evitar una nueva travesía por el desierto parlamentario, como ocurrió en 2019.


