Malí y Marruecos dieron un nuevo paso en su cooperación bilateral al firmar 21 acuerdos de asociación el viernes 24 de julio en Bamako, al término de la cuarta sesión de su Alta Comisión Mixta.
Los 21 acuerdos rubricados entre Marruecos y Malí durante la cuarta sesión de su Alta Comisión abarcan sectores estratégicos como energía, salud, agricultura, educación superior, comercio, transporte y seguridad.
Esta sesión marca la reanudación, tras 26 años de interrupción, del mecanismo de consulta establecido en 1987. La sesión fue copresidida por el Ministro de Asuntos Exteriores de Malí, Abdoulaye Diop, y su homólogo marroquí, Nasser Bourita. La reunión anterior de la Comisión se celebró en junio de 2000 en Rabat.
El número de acuerdos concluidos es el más alto registrado entre ambos países en varias décadas, superando los 17 convenios firmados en 2014.
Fortalecimiento de la cooperación económica
La reunión ministerial se produjo tras dos días de trabajo técnico y el Foro Empresarial Malí-Marruecos, que congregó a más de 300 empresarios. Ambas partes relanzaron el Consejo Empresarial bilateral y decidieron organizar una Semana Económica de Malí en Marruecos en octubre de 2026 para promover los productos malienses e impulsar el comercio.
Rabat también confirmó la implementación de una iniciativa que otorga una exención total de aranceles de importación a ciertos productos originarios de Malí, como parte de su apoyo a los países africanos menos adelantados.
Esta medida se produce en un momento en que el comercio sigue estando significativamente desequilibrado. Según estadísticas de las Naciones Unidas, las exportaciones marroquíes a Malí alcanzaron los 184,76 millones de dólares en 2025, frente a tan solo 2,97 millones de dólares en exportaciones malienses a Marruecos.
Energía, agricultura y salud, pilares de los compromisos
En el sector energético, Marruecos apoyará el desarrollo de nueva capacidad productiva en Malí mediante la instalación de equipos que representan 20 megavatios en una fase inicial. Ambos países también planean fortalecer su cooperación en el campo de la energía solar a través de transferencias de tecnología y misiones técnicas.
En agricultura, Rabat se ha comprometido a apoyar una producción más sostenible y facilitar el suministro de fertilizantes adaptados a los suelos malienses para mejorar los rendimientos y fortalecer la seguridad alimentaria.
La salud también figura entre las prioridades. Expertos marroquíes realizarán estudios de viabilidad para la construcción de infraestructura hospitalaria, centros de hemodiálisis y radioterapia, así como para la atención de la diabetes. El Hospital de Malí y el Instituto Nacional de Oncología de Marruecos también desarrollarán una alianza en la lucha contra el cáncer, con intercambios de conocimientos y programas de capacitación.
En educación superior, Marruecos ha aumentado el número de becas para estudiantes malienses a 300 por año.
Acercamiento Diplomático
En el ámbito político, Bamako reiteró su apoyo a la soberanía e integridad territorial de Marruecos, incluyendo la cuestión del Sáhara, confirmando así el acercamiento entre ambos países.
Por su parte, Rabat reafirmó su apoyo a la soberanía de Malí, a los esfuerzos de las autoridades de transición para restablecer la seguridad y al proceso de diálogo nacional. Ambos Estados acordaron también fortalecer su cooperación militar y de seguridad contra los grupos armados y la delincuencia transfronteriza.
Malí también confirmó su apoyo a la iniciativa marroquí destinada a facilitar el acceso a los puertos del océano Atlántico a los países sahelianos sin litoral, mediante el desarrollo de proyectos en los sectores de transporte, logística e infraestructura.
Recibido en audiencia por el Presidente de la Transición, Assimi Goïta, Nasser Bourita transmitió un mensaje del Rey Mohammed VI. Ambos gobiernos acordaron celebrar la quinta sesión de la Alta Comisión Mixta en Marruecos en 2028.
Más allá de los 21 acuerdos firmados, esta reunión representa una importante revitalización política y económica de las relaciones entre Bamako y Rabat. La implementación de los compromisos, la movilización de fondos y los plazos de ejecución serán ahora cruciales para evaluar su impacto concreto.


