La Unión Europea ha formalizado oficialmente, al término de la 15.ª sesión del Consejo de Asociación Marruecos-UE, una posición común que considera el plan de autonomía marroquí como la base más viable para una solución definitiva del diferendo regional en torno al Sáhara.
Reunidos en Bruselas, los representantes del Reino de Marruecos y de la Unión Europea concluyeron este jueves 29 de enero la 15.ª sesión del Consejo de Asociación con la adopción de un comunicado conjunto que consagra un nuevo enfoque europeo sobre la cuestión del Sáhara.
El texto, firmado por el ministro marroquí de Asuntos Exteriores, Nasser Bourita, y la alta representante de la UE para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, subraya que «una autonomía real podría representar una de las soluciones más viables», sobre la base del plan de autonomía propuesto por Marruecos.
En este documento, la Europa de los Veintisiete asume la orientación defendida por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, llamando a todas las partes a participar en las discusiones «sin condiciones previas» y tomando como base la iniciativa marroquí. El comunicado precisa que esta posición se inscribe en el marco de los esfuerzos realizados bajo los auspicios de la ONU para alcanzar una solución política duradera y mutuamente aceptable.
En este contexto, la Unión Europea acogió con satisfacción la disposición expresada por Marruecos a «explicitar cómo se concretaría una autonomía en el marco de la soberanía marroquí». Esta mención supone un reconocimiento explícito del carácter estructurante de la iniciativa marroquí, presentada como un marco de negociación creíble y pragmático, en coherencia con los parámetros de Naciones Unidas.
El comunicado conjunto hace asimismo referencia a la resolución 2797 (2025) del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2025, que respalda los esfuerzos del Secretario General de la ONU y de su Enviado Personal para facilitar el proceso político sobre la base del plan de autonomía marroquí. La UE expresa en él su apoyo a las iniciativas internacionales destinadas a reactivar las negociaciones dentro de un marco realista y consensuado.
Si bien varios Estados miembros ya habían expresado individualmente su apoyo a la soberanía de Marruecos sobre su Sáhara, esta posición común consagra por primera vez un consenso formalizado a nivel europeo. Se inscribe en la dinámica diplomática impulsada por el rey Mohammed VI, que ha situado la cuestión del Sáhara en el centro de las prioridades estratégicas de Marruecos en la escena internacional.
Según los términos del comunicado, esta convergencia europea está llamada a reforzar la asociación Marruecos-UE y a dar un nuevo impulso a las próximas etapas bilaterales, especialmente con vistas a un partenariado estratégico ampliado entre ambas partes.


