Marruecos y los Estados Unidos de América celebraron, el viernes 30 de enero en Washington, los 250 años de su amistad y alianza históricas, en presencia de varios altos responsables de la administración estadounidense.
La conmemoración de los 250 años de amistad entre el Reino de Marruecos y los Estados Unidos de América tuvo lugar en el prestigioso Trump Kennedy Center de Washington, durante una velada que combinó invitados de alto nivel, presentaciones culturales inspiradoras y una gastronomía refinada, según indicaron fuentes diplomáticas marroquíes.
Organizado por iniciativa de la Embajada de Marruecos en Washington, el evento reunió a numerosas personalidades destacadas, entre ellas varios altos funcionarios de la administración estadounidense, reflejando una alianza caracterizada por su longevidad, su alcance estratégico y un marcado espíritu de fraternidad transatlántica.
Esta celebración, marcada en particular por la presencia del asistente especial del presidente Donald Trump y director principal para Oriente Medio y África del Consejo de Seguridad Nacional (NSC), Wayne Wall, así como del subsecretario adjunto de Defensa de Estados Unidos encargado de Asuntos Africanos, Bryan J. Ellis, permitió reafirmar el carácter singular y constante de las relaciones marroquí-estadounidenses, que continúan expresándose a través de intercambios duraderos, iniciativas conjuntas y una visión común orientada hacia el futuro.
La conmemoración de dos siglos y medio de la alianza marroquí-estadounidense, que ha atravesado el tiempo y sigue modelando el futuro, constituye un momento destacado de reconocimiento y de puesta en perspectiva de una relación histórica excepcional, construida a lo largo del tiempo y alimentada por el diálogo, la memoria compartida y el respeto mutuo.
Este evento marcó asimismo el inicio de una programación especial prevista a lo largo de 2026 en el Trump Kennedy Center para celebrar con gran solemnidad el 250.º aniversario de la independencia de los Estados Unidos de América.
El embajador de Marruecos en Estados Unidos, Youssef Amrani, subrayó en esta ocasión que la relación especial que une a Rabat y Washington se remonta a 1777, año en el que el Reino de Marruecos se convirtió en la primera nación del mundo en reconocer la independencia de la joven República estadounidense.
Recordó que el Tratado de Paz y Amistad firmado en 1786 sigue siendo el tratado ininterrumpido más antiguo concluido por los Estados Unidos con un socio extranjero. Una realidad que, según el embajador, va mucho más allá de un simple dato cronológico, ya que refleja el profundo arraigo de una relación singular.
«Marruecos y Estados Unidos son dos naciones que se comprenden profundamente y que renuevan constantemente la elección de unir su destino en torno a una alianza activa que, a su vez, aporta progreso tangible, desarrollo percibido, paz duradera y seguridad para todos», afirmó el diplomático marroquí.
Destacó que Marruecos y Estados Unidos son «socios para la acción», en el sentido de que su relación «nunca se limita a las intenciones, sino que vive del compromiso y del diálogo continuos, y brilla por su capacidad de actuar sobre las realidades de ayer para construir las de mañana».
El señor Amrani añadió que el reconocimiento por parte de Estados Unidos de la soberanía de Marruecos sobre su Sahara «da testimonio tanto de la sinceridad inquebrantable que une a nuestros dos países como de una capacidad inigualable para hacer avanzar los únicos esquemas de paz que realmente valen».
Por su parte, Elliot Berke, asesor jurídico del Trump Kennedy Center, destacó los vínculos históricos entre Estados Unidos y el Reino de Marruecos, «uno de los aliados más antiguos y cercanos de América».
Asimismo, subrayó la importancia y el alto simbolismo de este evento, que da inicio a un año de celebraciones en el Trump Kennedy Center con motivo del 250.º aniversario de la independencia de los Estados Unidos de América.


