El ministro de Defensa de Malí, general Sadio Camara, entregó el 30 de enero en Sévaré dos drones AKINCI a la Fuerza Aérea maliense, en el marco de un programa de equipamiento destinado a reforzar las capacidades de vigilancia y ataque frente a los grupos armados terroristas.
Los AKINCI son drones de combate HALE (gran altitud y larga duración) de fabricación turca, diseñados para misiones de reconocimiento y ataques de precisión, con elevada carga útil y sistemas avanzados de comunicación y radar. Malí ya había adquirido este tipo de aparatos en noviembre de 2024 mediante un acuerdo con el fabricante Baykar.
Uno de los drones se perdió en un incidente de entrenamiento en enero de 2025 y otro fue derribado en abril del mismo año cerca de la frontera con Argelia, lo que provocó una crisis diplomática entre ambos países. Pese a ello, los AKINCI vienen a complementar otros sistemas aéreos ya en servicio, como los drones Bayraktar TB2, utilizados desde 2022.
Según el ministro de Defensa, estos equipos refuerzan la capacidad operativa de las fuerzas malienses en un contexto de ataques recurrentes.
La incorporación de los AKINCI forma parte de la estrategia de modernización militar impulsada por las autoridades para mejorar la lucha contra los grupos armados y asegurar las zonas sensibles del país.


