Las inundaciones continúan afectando a varias regiones del norte de Marruecos. Mientras Ksar El Kébir sigue siendo la ciudad más impactada, otras provincias como Larache, Sidi Slimane, Sidi Kacem, Kénitra y Tetuán permanecen bajo amenaza debido a las fuertes lluvias que azotan el país desde hace varios días.
Un total de 154.309 personas han sido evacuadas hasta la fecha de las zonas afectadas o en riesgo, según datos oficiales difundidos por el Ministerio del Interior. Estas operaciones forman parte de medidas preventivas destinadas a proteger vidas humanas y garantizar la seguridad de los ciudadanos.
De acuerdo con el balance actualizado al viernes 6 de febrero, las evacuaciones alcanzaron a 112.695 personas en la provincia de Larache, 23.174 en Kénitra, 14.079 en Sidi Kacem y 4.361 en Sidi Slimane.
Las evacuaciones continúan de forma progresiva y preventiva, teniendo en cuenta el nivel de gravedad y la magnitud de los daños potenciales, con el despliegue de medios logísticos para asegurar el traslado de las personas afectadas en condiciones adecuadas.
Las autoridades señalan que la gran mayoría de los habitantes de Ksar El Kébir ya ha abandonado la ciudad, ante la persistencia de las inundaciones y el riesgo de un agravamiento de la situación hidrológica.
El Ministerio del Interior ha instado a la población a mantener la máxima vigilancia y prudencia, y a no regresar a las zonas afectadas hasta que la situación mejore y se emitan instrucciones oficiales. Según la Dirección General de Meteorología, las precipitaciones podrían alcanzar entre 40 y 70 mm durante el fin de semana en varias provincias del norte, antes de un retorno progresivo a condiciones más estables a partir del miércoles.


