Además de Estados Unidos, la Organización de las Naciones Unidas confirmó que las últimas discusiones sobre el Sáhara celebradas en Madrid involucraron a las cuatro partes, incluido el régimen argelino.
La confirmación del papel de Argelia en las discusiones de Madrid sobre el Sáhara contradice versiones difundidas por medios afines a Argel y algunos reportes internacionales, que sostenían que las discusiones se desarrollaban únicamente entre Marruecos y el Polisario, con presencia de delegaciones argelinas.
En respuesta a preguntas sobre la reunión, el portavoz del Secretario General de la ONU, Stéphane Dujarric, reafirmó que altas delegaciones de la ONU y de Estados Unidos facilitaron una discusión en Madrid con representantes de Marruecos, Argelia, el Polisario y Mauritania.
Las conversaciones giraron en torno a la aplicación de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, adoptada en octubre del año pasado. La resolución refrendó oficialmente el Plan de Autonomía marroquí como base de las negociaciones destinadas a alcanzar una solución política y consensuada al conflicto del Sáhara.
Dujarric subrayó de manera categórica que la ONU no divulgaría detalles sobre la reunión, pero dejó claro que participaron las cuatro partes, rechazando las afirmaciones de que se tratara de diálogos bilaterales entre Marruecos y el Polisario.
Marruecos, así como numerosos observadores —incluidos algunos en los campamentos de Tinduf—, cuestionan la representatividad del grupo separatista Polisario como portavoz legítimo de los saharauis. El Reino sostiene desde hace tiempo que las discusiones deberían celebrarse con el régimen argelino, al que acusa de albergar, financiar, armar y respaldar las reivindicaciones independentistas del Polisario contra su integridad territorial.
Durante años, el régimen argelino ha mantenido la posición de que el proceso político debe desarrollarse entre Marruecos y el Polisario, rehusando asumir un papel directo en el diferendo. No obstante, la resolución 2797 identificó explícitamente a Argelia como una de las partes principales en la controversia, debilitando esa postura.
En su momento, el enviado personal del Secretario General de la ONU, Staffan de Mistura, señaló: «Se trata de una resolución muy detallada; cada palabra ha sido cuidadosamente escogida y negociada. Entre los puntos clave figura la identificación clara de las partes: Marruecos, el Polisario, Argelia y Mauritania».
Estados Unidos reconoció en 2020 la soberanía de Marruecos sobre sus provincias del sur y desde entonces mantiene que el plan de autonomía constituye el único marco viable para poner fin al diferendo. La resolución 2797 subrayó además la importancia de la participación de Argelia en las futuras discusiones, sin condiciones previas ni plazos, con el objetivo de facilitar una solución política mutuamente aceptable basada en la iniciativa marroquí de autonomía.


