El enviado personal del presidente estadounidense para el dossier del Sáhara, Massad Boulos, afirmó que Washington concede “gran importancia” a la búsqueda de una solución al conflicto regional, precisando que las negociaciones celebradas en Madrid “no se prolongarán indefinidamente”. Subrayó que Estados Unidos mantiene una postura “constante” en su apoyo a la marroquinidad del Sáhara.
Boulos, en una entrevista concedida a un canal de televisión y difundida el lunes 16 de febrero, señaló que el presidente Donald Trump “se interesa por este conflicto que dura desde hace más de medio siglo” y considera que ha llegado el momento de avanzar hacia una solución.
En este contexto, celebró la acogida favorable de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2025, calificándola como “un paso importante en el camino hacia una solución”.
El responsable estadounidense destacó que corresponde a Estados Unidos y a las Naciones Unidas, a través de su enviado, actuar conforme a los parámetros fijados por dicha resolución y mantener el diálogo con las partes implicadas, a saber, Marruecos, el Polisario, Argelia y Mauritania, con el fin de facilitar una solución política.
Sin entrar en los detalles de los intercambios celebrados recientemente en España, el funcionario estadounidense invocó el carácter confidencial de las reuniones, dejando a las partes la libertad de comunicar, si lo desean, determinados aspectos.
Massad Boulos precisó que las discusiones se inscriben plenamente en el marco de la resolución 2797 y que Washington actúa como “facilitador y mediador” en este proceso bajo auspicio de la ONU.
Indicó asimismo que las negociaciones “deben concluir en los plazos más breves posibles”, afirmando que “no es aceptable perder tiempo”, aunque sin fijar un calendario concreto.
En cuanto a la posición estadounidense, reiteró que Washington permanece “constante” en su apoyo a la marroquinidad del Sáhara, calificando esta postura como un “techo superior” al establecido por la resolución de la ONU, precisando no obstante que la acción diplomática actual se enmarca en el proceso de Naciones Unidas.
Interrogado sobre el papel de Argelia, Massad Boulos señaló que Argelia y Mauritania “no participan directamente en los detalles de las discusiones”, aunque respaldan el proceso.


