Las autoridades de Jartum acusaron a Etiopía de permitir el acceso de milicias de las Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) a su territorio, lo que habría facilitado la toma de la ciudad fronteriza de Kurmuk.
Según el gobierno sudanés, Addis Abeba habría favorecido el desplazamiento de combatientes de las RSF y de sus aliados del Movimiento Popular de Liberación de Sudán-Norte, permitiéndoles operar desde suelo etíope antes de lanzar su ofensiva.
Las autoridades etíopes no han reaccionado a estas acusaciones, que se producen tras denuncias similares formuladas por Jartum el mes pasado.
Una investigación de Reuters menciona la existencia de un campamento de entrenamiento de las RSF en Etiopía, así como el tránsito de suministros destinados a estas milicias a través de ese país.
Por su parte, Agenzia Fides señala que estas rutas de abastecimiento formarían parte de una estrategia más amplia para eludir restricciones impuestas por países que apoyan al gobierno sudanés.
Desde el inicio del conflicto en abril de 2023, diversos informes apuntan a apoyos externos a las RSF desde varios países de la región, lo que complica aún más la situación en Sudán.


