Las fuertes inundaciones en Kenia han causado al menos 110 muertos y tres desaparecidos, según el Ministerio del Interior y de la Administración Nacional.
La capital, Nairobi, registra el mayor número de víctimas con 37 fallecidos, seguida por la región oriental (26) y el Valle del Rift (14).
Más de 30 condados del país han sido afectados por las lluvias torrenciales, que han provocado importantes daños en infraestructuras y una situación de emergencia para la población.
Las precipitaciones han dejado numerosas carreteras intransitables y han dañado varios puentes, dificultando las operaciones de rescate y el acceso a las zonas más afectadas.
Miles de familias han sido desplazadas: cerca de 6.953 hogares han abandonado sus viviendas debido a inundaciones, deslizamientos de tierra y destrucciones generalizadas.
Las autoridades advierten que la situación sigue deteriorándose por la continuidad de las lluvias, lo que agrava la crisis humanitaria en distintas regiones del país.


