Mali registró 1.338 casos de ciberdelincuencia en 2025, de los cuales 834 siguen en fase de instrucción, lo que refleja una presión creciente sobre la justicia especializada.
Los delitos incluyen fraudes en línea, suplantación de identidad, estafas con medios de pago y ataques a sistemas informáticos, según el informe del polo nacional especializado.
La evolución es significativa, ya que entre julio de 2023 y enero de 2024 se habían registrado solo 232 denuncias.
Ante esta situación, las autoridades adoptaron una Estrategia nacional de ciberseguridad 2026-2030 para reforzar la protección de infraestructuras y mejorar la respuesta a incidentes.
El elevado número de casos pendientes evidencia un riesgo de saturación judicial y la necesidad de fortalecer capacidades técnicas e investigativas.
La ciberdelincuencia se consolida así como un desafío clave para la seguridad económica e institucional del país en un entorno regional cada vez más digitalizado.


