El Reino de Marruecos expresó su apoyo al anuncio de un alto el fuego entre Washington y Teherán, llamando a entablar negociaciones en favor de una estabilidad regional duradera.
El Ministerio de Asuntos Exteriores, de la Cooperación Africana y de los Marroquíes Residentes en el Extranjero saludó, este miércoles, en un comunicado oficial, el anuncio de un alto el fuego entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán. Esta reacción se produce en un contexto de tensiones prolongadas en Oriente Medio, marcado por crecientes preocupaciones de seguridad en torno a las rutas energéticas y marítimas estratégicas.
En continuidad con esta posición, Rabat expresó su apoyo a las próximas conversaciones, destacando el papel de facilitación desempeñado por Pakistán. Las autoridades marroquíes subrayan la necesidad de un diálogo estructurado que permita una desescalada duradera y restablezca las condiciones para una cooperación regional más estable.
Esta orientación diplomática se inscribe en el enfoque constante de Marruecos en favor de la resolución pacífica de los conflictos internacionales. El comunicado insiste en la esperanza de que estas negociaciones conduzcan a una paz duradera, teniendo en cuenta los intereses de los países árabes del Golfo, cuya seguridad está estrechamente vinculada a la evolución de la situación entre Washington y Teherán.
Más allá del aspecto político, Rabat recuerda también los desafíos económicos y comerciales asociados a la estabilidad regional. El Ministerio marroquí de Asuntos Exteriores destaca así la importancia de garantizar la libre circulación en el estrecho de Ormuz, eje estratégico para el comercio mundial de hidrocarburos, conforme a los principios del derecho marítimo internacional.
Con esta posición, Marruecos reafirma su apego a la estabilidad del sistema internacional y a la preservación de los equilibrios regionales, en un contexto en el que las dinámicas geopolíticas del Golfo siguen influyendo en los flujos energéticos y el comercio mundial.
Estados Unidos e Irán acordaron el martes por la noche un alto el fuego de dos semanas, a cambio de la reapertura del estrecho de Ormuz, poco más de una hora antes de la expiración del ultimátum lanzado por Donald Trump, que había amenazado a la República Islámica.
El presidente Trump indicó que suspendería las operaciones militares durante dos semanas, a condición, en particular, de que Irán garantice la libre circulación en el estrecho de Ormuz, por donde transitaba alrededor del 20 % del petróleo mundial antes del conflicto.


