El presidente de Egipto, Abdel Fattah Al-Sissi, celebró el alto el fuego en Líbano durante una conversación telefónica con su homólogo Joseph Aoun, destacando los esfuerzos del Estado libanés para extender la autoridad de sus instituciones en todo el territorio.
El cese de hostilidades, en vigor desde la medianoche del 17 de abril, puso fin a seis semanas de enfrentamientos que dejaron cerca de 2.200 muertos y más de un millón de desplazados. Al-Sissi condenó “toda agresión contra la seguridad, la soberanía o los recursos del Líbano” y reiteró el apoyo de El Cairo para preservar la estabilidad del país.
El mandatario egipcio subrayó además las iniciativas libanesas destinadas a reforzar la seguridad y consolidar el fin de los combates, mientras que Joseph Aoun agradeció la solidaridad de Egipto y su respaldo constante al pueblo libanés, reafirmando el compromiso de Beirut con una solución pacífica, justa y duradera.
Pese al alto el fuego, Israel indicó que se reserva el derecho de actuar en defensa propia ante posibles amenazas. Entre el 2 de marzo y el inicio de la tregua, los bombardeos israelíes en Líbano causaron más de 2.290 víctimas mortales.
La conversación entre ambos presidentes se produjo horas después de la muerte de un soldado francés de la FINUL en un ataque israelí que dejó varios heridos. Egipto condenó enérgicamente este incidente y rechazó cualquier agresión contra las fuerzas de la ONU.
Por su parte, el movimiento Hezbolá negó cualquier implicación en el ataque contra los cascos azules franceses en el sur del Líbano.


