El presidente de Mali, el general Assimi Goïta, afirmó el lunes por la noche que los ataques terroristas coordinados que afectaron a varias localidades del país forman parte de un amplio plan de desestabilización apoyado por «patrocinadores internos y externos», al tiempo que elogió la respuesta de las fuerzas armadas y rindió homenaje al fallecido ministro de Defensa, el general Sadio Camara.
En un mensaje a la Nación pronunciado desde el palacio de Koulouba este martes 28 de abril, el mandatario aseguró que la situación de seguridad está ahora «bajo control» tras los ataques simultáneos y complejos del 25 de abril contra Bamako, Kati, Konna, Mopti, Gao y Kidal.
Según explicó, gracias a «la rapidez y el profesionalismo de las fuerzas armadas y de seguridad», los atacantes sufrieron «un duro revés», ya que su objetivo era instaurar «un clima de violencia generalizada» en las zonas afectadas.
El jefe del Estado indicó que «un número importante» de atacantes ha sido neutralizado y que continúan las operaciones de rastreo, inteligencia y aseguramiento, con un dispositivo reforzado en todas las áreas concernidas.
En su discurso, rindió un homenaje destacado al ministro de Estado encargado de Defensa y de los Antiguos Combatientes, el general Sadio Camara, cuya muerte constituye, según dijo, «una pérdida inmensa para la nación maliense». «Este valiente oficial sirvió a Mali con lealtad, coraje y dignidad», declaró, presentando las condolencias de la Nación a su familia y a las fuerzas armadas.
El presidente maliense afirmó además que estos ataques «no son hechos aislados», sino que se inscriben en «un vasto plan de desestabilización concebido y ejecutado por grupos armados terroristas y patrocinadores internos y externos que les proporcionan información y medios logísticos».
Reiteró la voluntad de Mali de continuar «el rumbo de la refundación», defendiendo la soberanía nacional y la dignidad como una opción asumida, pese a su costo. «Esta elección es el único camino válido si queremos ofrecer a nuestros hijos un futuro libre, justo y próspero», subrayó.
Llamando a la unidad nacional, Assimi Goïta instó a los malienses a apoyar a las fuerzas armadas, mantenerse vigilantes y evitar la difusión de rumores o informaciones falsas. «La desinformación puede convertirse en un arma al servicio de los terroristas. Mali necesita lucidez y no pánico», advirtió.
El dirigente también destacó la sinergia de acción dentro de la Confederación de Estados del Sahel (AES) y la cooperación estratégica con la Federación de Rusia.
Finalmente, anunció haber instruido al gobierno para reforzar la asistencia a las víctimas, el apoyo a las familias en duelo y el acompañamiento a los heridos, afirmando que «la solidaridad nacional no debe ser una palabra vacía». «Ninguna violencia, ninguna intimidación podrá detener el avance de nuestro país», aseguró.
Los ataques del sábado fueron reivindicados por el JNIM y el FLA, que admitieron haber cooperado en Kidal y Gao, en el norte del país. El Ministerio ruso de Defensa afirmó el martes que la respuesta a estos ataques dejó 2.500 muertos entre los atacantes.


