La inteligencia artificial (IA) está implicada actualmente en el 55 % de los ciberdelitos registrados en África, donde acelera e industrializa los ataques informáticos, según el Informe de Evaluación de las Ciberamenazas en África 2026 publicado por INTERPOL.
La inteligencia artificial desempeña un papel determinante en más de la mitad de los ciberdelitos registrados en el continente africano, donde permite a los grupos criminales ejecutar ataques más rápidos, de mayor escala y más difíciles de detectar, revela el Informe de Evaluación de las Ciberamenazas en África 2026 publicado por INTERPOL.
Basado en datos recopilados en 36 países africanos miembros de la organización, este informe de 40 páginas estima que la ciberdelincuencia ha alcanzado una nueva dimensión en África, pasando de incidentes aislados a un «ecosistema industrial, transfronterizo y altamente organizado».
En un contexto marcado por una acelerada transformación digital —con más de 1.100 millones de abonados a la telefonía móvil registrados en el continente en 2025—, INTERPOL advierte sobre una legislación aún fragmentada y una preparación insuficiente de los organismos encargados de hacer cumplir la ley frente a las amenazas vinculadas a la inteligencia artificial.
África Oriental aparece como uno de los principales focos de fraude en las plataformas de pago móvil y de ataques de ransomware contra infraestructuras críticas. África Central y África del Oeste están especialmente afectadas por la comprometación del correo electrónico empresarial (Business E-Mail Compromise – BEC) y las estafas sentimentales, mientras que África Austral, debido a su elevado nivel de conectividad, atrae a actores internacionales que buscan maximizar el impacto de sus ataques.
El costo económico de esta criminalidad digital registra un fuerte aumento. Las pérdidas relacionadas con los ciberdelitos pasaron de 192 millones de dólares en 2024 a 484 millones de dólares desde ese período, principalmente debido a las estafas facilitadas por la IA, el robo de credenciales y las campañas automatizadas de ingeniería social.
Según INTERPOL, las estafas en línea siguen siendo el tipo de ciberdelito más denunciado en 2025. Los delincuentes utilizan servicios de pago móvil, redes sociales y herramientas de inteligencia artificial para llegar a un gran número de víctimas. Cerca del 72 % de los países consultados informaron de la existencia de centros de estafas, con una concentración particularmente elevada en África Austral y África del Oeste.
El informe también destaca el aumento de las amenazas relacionadas con contenidos generados por inteligencia artificial. Los casos de extorsión sexual digital y de acoso en línea, alimentados por deepfakes y contenidos sintéticos, siguen siendo muy frecuentes. El socio tecnológico TrendAI indicó haber detectado alrededor de 600.000 casos de extorsión sexual digital.
Las estafas mediante BEC también se han sofisticado gracias a la IA, que permite generar correos electrónicos extremadamente creíbles. Actores establecidos en África dirigen ahora sus ataques contra empresas y particulares de Europa y América del Norte utilizando infraestructuras distribuidas en varias jurisdicciones.
INTERPOL pone de relieve una importante debilidad estructural: la ausencia de intercambio de datos en tiempo real entre bancos, operadores de telecomunicaciones y fuerzas del orden. Esta deficiencia facilita el uso de identidades sintéticas creadas mediante inteligencia artificial, que combinan datos reales con elementos ficticios para eludir los sistemas biométricos, abrir cuentas bancarias, obtener préstamos móviles o registrar tarjetas SIM con identidades falsas.
«La ciberdelincuencia se ha convertido en una de las amenazas criminales más importantes para la región. La IA automatiza cada etapa de un ciberataque, desde el reconocimiento hasta el phishing, pasando por la extorsión y las técnicas de evasión», declaró Neal Jetton, director de la Unidad de Ciberdelincuencia de INTERPOL.
La organización subraya, no obstante, que se han registrado avances significativos. En 2025, diecisiete países africanos adoptaron o reforzaron su legislación sobre ciberdelincuencia. Senegal, en particular, puso en marcha una plataforma de denuncia en línea destinada a mejorar la respuesta frente a los delitos digitales que afectan a los menores.
Las operaciones coordinadas por INTERPOL —Serengeti 2.0, Contender 3.0, Sentinel y Red Card 2.0— permitieron realizar más de 1.500 detenciones, incautar cientos de equipos digitales y recuperar más de 100 millones de dólares en activos vinculados a la ciberdelincuencia.
INTERPOL recomienda, entre otras medidas, reforzar las capacidades en informática forense, intensificar la cooperación transfronteriza, invertir en la formación de las fuerzas del orden en inteligencia artificial y desarrollar alianzas institucionales con el sector privado para mejorar la prevención, la detección y la respuesta frente a las ciberamenazas en el continente.
SG/RT/APA


