El Banco Mundial estima que Nigeria podría generar más de 400.000 millones de dólares en ingresos adicionales de aquí a 2040 mediante mayores inversiones en educación, salud, empoderamiento económico y protección jurídica de las adolescentes.
En su informe titulado “Vías hacia la prosperidad para las adolescentes en Nigeria”, la institución señala que estas ganancias podrían lograrse con una inversión aproximada de 37.000 millones de dólares.
Según el Banco Mundial, pese a los desafíos relacionados con la inseguridad, la pobreza y las desigualdades regionales, Nigeria dispone de un importante potencial económico aún subutilizado. Políticas específicas dirigidas a las niñas podrían estimular la productividad y el crecimiento del país.
El informe destaca además que, a escala africana, inversiones similares podrían generar más de 2,4 billones de dólares en ingresos adicionales por un costo estimado de 200.000 millones de dólares.
El estudio pone de relieve fuertes disparidades entre el norte y el sur de Nigeria. Las adolescentes del Noroeste y del Noreste siguen siendo las más vulnerables debido a la inseguridad, los conflictos armados y las desigualdades estructurales.
Actualmente, el 45,7 % de las jóvenes de entre 15 y 19 años están escolarizadas en Nigeria, frente a una media africana del 51,5 %. Por otro lado, el 30,6 % participa en actividades económicas, una tasa superior a la media continental del 22,3 %.
El documento indica también que el 80,8 % de las adolescentes nigerianas son solteras y no tienen hijos, aunque los matrimonios y embarazos precoces siguen siendo frecuentes en zonas rurales y desfavorecidas.
En el plano jurídico y económico, Nigeria obtiene una puntuación de 51,1 sobre 100 en el índice “Mujeres, empresas y derecho 2026” del Banco Mundial, por debajo de la media del África subsahariana (59,6). El país también presenta retrasos en inclusión digital: solo el 12,3 % de las adolescentes utiliza Internet, frente al 18,1 % de los varones, y el 36,6 % posee un smartphone frente al 51,1 % de los chicos.
El informe señala que las regiones del Sudeste, Suroeste y Sur-Sur ofrecen mayores oportunidades para las niñas, especialmente en educación y autonomía económica. En cambio, las situaciones de vulnerabilidad —jóvenes no escolarizadas, sin empleo, casadas o madres precoces— son más comunes en el norte del país.
Por último, el Banco Mundial subraya que las niñas nigerianas tienen más del doble de riesgo que los varones de abandonar la escuela y quedar desempleadas. En áreas rurales, la situación es más preocupante: solo el 32,4 % de las niñas está escolarizada, frente al 59,2 % en zonas urbanas.


