Las autoridades de la región de Kadiogo ordenaron el cierre, hasta nuevo aviso, de la gran mezquita del Movimiento Suní de Uagadugú, alegando riesgos de alteración del orden público.
Mediante una orden firmada el jueves, el gobernador de la región de Kadiogo, Abdoulaye Bassinga, dispuso el cierre de la gran mezquita suní ubicada en las parcelas 02 y 03 del lote 11, sección 019 (AW), en la Zona de Actividades Comerciales y Administrativas (ZACA), en el centro de la capital burkinesa.
La medida, que entra en vigor de inmediato y «hasta nuevo aviso», está justificada por «riesgos de alteración del orden público».
Se produce tras la detención del imán Dr. Mohamed Ishaq Kindo. Sus simpatizantes se manifestaron para exigir su liberación, antes de que la Federación de Asociaciones Islámicas de Burkina (FAIB) y el Movimiento Suní llamaran a la calma y a la moderación.
La víspera, con ocasión de la Tabaski, el gobierno burkinés había reafirmado los principios de laicidad y unidad nacional. Su portavoz recordó que Burkina Faso es «uno e indivisible», llamando a cada ciudadano a comprometerse con la cohesión social y la convivencia, más allá de las pertenencias religiosas.
La orden, que se basa en particular en los textos relativos a la libertad de reunión, el mantenimiento del orden y la administración territorial, encomienda al comandante de la 3ª Legión de Gendarmería y al director regional de la Policía Nacional de Kadiogo velar por su ejecución. Fue remitida, entre otros, al Ministerio de Seguridad de Burkina Faso.


