Siete meses después de expresar su preocupación por los retrasos en la convergencia macroeconómica, la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) reafirmó su compromiso de lanzar la moneda única ECO en 2027, optando por una implementación gradual en la que solo participarán inicialmente los países que cumplan los criterios de convergencia.
Reunidos el domingo en Lungi (Sierra Leona), durante su 69.ª Cumbre Ordinaria, los jefes de Estado y de Gobierno destacaron que el ECO constituye un instrumento clave para fortalecer la integración económica regional y promover un crecimiento sostenible, resiliente e inclusivo. Los países que aún no cumplan los requisitos recibirán apoyo para incorporarse en una fase posterior.
Esta decisión representa una evolución respecto a la cumbre de Abuja de diciembre de 2025, cuando los dirigentes manifestaron su preocupación por los escasos avances en la convergencia macroeconómica y solicitaron reactivar el grupo presidencial encargado del proyecto.
En Lungi también celebraron el avance de las consultas técnicas entre la Comisión de la CEDEAO y los gobernadores de los bancos centrales, así como el registro de la marca «ECO» ante la Organización Africana de la Propiedad Intelectual (OAPI).
Asimismo, la Conferencia aprobó la solicitud de Guinea para integrarse al grupo presidencial sobre la moneda única y encargó a la Comisión de la CEDEAO convocar una nueva reunión antes de la cumbre de diciembre de 2026.
También pidió intensificar las consultas con los bancos centrales y continuar el registro internacional de la marca ECO ante los organismos competentes en materia de propiedad intelectual.
El proyecto del ECO pretende sustituir las distintas monedas que circulan en la CEDEAO por una divisa común.
No obstante, la región sigue dividida entre los países que utilizan el franco CFA y aquellos que cuentan con monedas nacionales, como el naira nigeriano, el cedi ghanés o el franco guineano.
Además, la salida de Burkina Faso, Malí y Níger de la CEDEAO, aunque siguen perteneciendo a la UEMOA y utilizando el franco CFA, plantea un importante desafío para la futura arquitectura monetaria regional.
SG/RT/APA


