La Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) reafirmó su voluntad de negociar con Burkina Faso, Malí y Níger dentro de un marco colectivo, al prorrogar hasta diciembre de 2026 el mandato de su negociador jefe, Lansana Kouyaté, encargado de las relaciones con la Confederación de los Estados del Sahel (AES).
Durante su 69.ª cumbre ordinaria celebrada en Lungi (Sierra Leona), los jefes de Estado y de Gobierno renovaron su confianza en el ex primer ministro guineano y pidieron a los Estados miembros de la CEDEAO abstenerse de firmar acuerdos bilaterales por separado con los tres países de la AES, insistiendo en que las negociaciones se llevarán a cabo «exclusivamente como un bloque unificado».
Esta posición coincide con la estrategia adoptada por la Confederación de los Estados del Sahel, cuyos expertos armonizaron a finales de junio en Uagadugú la postura común de Burkina Faso, Malí y Níger antes del inicio de las negociaciones oficiales.
Según las autoridades burkinesas, el objetivo es defender los intereses estratégicos de la Confederación y preservar los logros de la integración regional, en particular la libre circulación de personas y mercancías.
El diálogo entre ambas organizaciones también se ha mantenido mediante contactos informales. En mayo, una reunión celebrada en Lomé, bajo los auspicios del presidente del Consejo de Togo, Faure Gnassingbé, reunió a los ministros de Asuntos Exteriores de la AES, al presidente de la Comisión de la CEDEAO, Omar Alieu Touray, y a Lansana Kouyaté para abordar las bases de un futuro marco de cooperación, especialmente en materia de seguridad, corredores logísticos e integración regional.
Con esta decisión, la CEDEAO confirma su voluntad de mantener un diálogo estructurado con los tres Estados del Sahel, privilegiando una negociación colectiva que coincida con el enfoque ya adoptado por la Confederación de los Estados del Sahel.
SG/RT/APA


