La ceremonia de traspaso de poderes entre el primer ministro saliente, Ousmane Sonko, y su sucesor, Ahmadou Al Aminou Lô, se celebró el viernes 29 de mayo de 2026 en Dakar. Esta ceremonia oficial marca una nueva etapa en la reorganización del Ejecutivo senegalés.
Ahmadou Al Aminou Lô hereda así la conducción de la acción gubernamental en un contexto marcado por fuertes expectativas de la población en los ámbitos económico, social e institucional.
Tres días después de la destitución de Ousmane Sonko, este economista de 60 años fue nombrado jefe de gobierno la noche del lunes 25 de mayo de 2026.
Sin embargo, pese a su instalación oficial en la Primatura, la composición del nuevo gobierno aún no ha sido anunciada.
Las miradas siguen dirigidas hacia el presidente de la República, cuyas decisiones son esperadas para revelar el equipo gubernamental encargado de acompañar al nuevo primer ministro en la implementación de las prioridades del Estado.
Esta espera alimenta las especulaciones sobre la futura arquitectura gubernamental, los posibles cambios de carteras ministeriales y las nuevas personalidades susceptibles de incorporarse al Ejecutivo.
Mientras tanto, el nuevo primer ministro continúa instalándose y tomando control de los expedientes prioritarios.
Elegido presidente de la Asamblea Nacional el 26 de mayo, después de haber recuperado ese mismo día su mandato de diputado, suspendido desde 2024, Ousmane Sonko prometió el apoyo del Parlamento al gobierno dirigido por Ahmadou Al Aminou Mohamed Lo.
«El primer ministro ocupa una posición que lo convierte en un interlocutor cotidiano de la Asamblea Nacional. Estaremos presentes, en la medida de lo posible, para acompañar su acción siempre que sirva a los intereses de Senegal y de su pueblo», declaró Sonko.
Se expresaba el viernes en la Primatura, al margen de la ceremonia de traspaso de poderes con el nuevo jefe de gobierno.
«Ciertamente, se trata de dos poderes distintos, pero no por ello son opuestos. El primer ministro lo sabe bien, ya que es responsable tanto ante el jefe del Estado como ante la Asamblea Nacional», añadió.
Ousmane Sonko también celebró el buen desarrollo de este traspaso de poderes, que calificó como una tradición republicana esencial para la continuidad del Estado y del servicio público.
Al referirse a los dos años pasados al frente del gobierno, el nuevo presidente de la Asamblea Nacional evocó «una responsabilidad agotadora y extremadamente exigente».
«Me siento aliviado desde el viernes pasado, porque estos dos años fueron particularmente penosos y difíciles. La carga de primer ministro es muy pesada», confesó, antes de rendir homenaje a sus antiguos colaboradores por su «competencia y fidelidad».
Por su parte, el nuevo primer ministro, Ahmadou Al Aminou Mohamed Lo, expresó su emoción al asumir sus funciones.
«Regreso a un lugar que no me es ajeno. Es un retorno a la tierra natal», declaró durante la ceremonia de traspaso de poderes, afirmó Lô.


