El Gobierno de Malí destacó los progresos logrados en la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, poniendo de relieve la integración plena del país en el Grupo Intergubernamental de Acción contra el Blanqueo de Dinero en África Occidental (GIABA) y su salida de la lista gris del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI).
Malí participó en la 31ª reunión del Comité Ministerial del GIABA, celebrada el 23 de mayo de 2026 en Abiyán, según el comunicado del Consejo de Ministros reunido el miércoles 3 de junio en Bamako bajo la presidencia del general de ejército Assimi Goïta.
Durante la reunión se recordó la adhesión de Malí, Burkina Faso y Níger como miembros de pleno derecho del GIABA, así como la retirada de Nigeria, Burkina Faso, Malí y Senegal de la lista gris del GAFI.
El GIABA es el organismo regional encargado de promover la aplicación de las normas internacionales de lucha contra el lavado de dinero, la financiación del terrorismo y la financiación de la proliferación. Su 31ª reunión ministerial se celebró al margen de la 45ª Comisión Técnica y Plenaria de la institución.
La participación de Malí se produce en un contexto saheliano marcado por los riesgos relacionados con la financiación de grupos armados, los tráficos transfronterizos, los flujos financieros ilícitos y la economía informal. Los países de la región siguen enfrentándose a la actividad de grupos afiliados a Al Qaeda y al Estado Islámico, además de la porosidad de las fronteras.
La salida de la lista gris del GAFI significa que un país deja de estar sometido a una vigilancia reforzada debido a deficiencias estratégicas en sus mecanismos de lucha contra el lavado de dinero y la financiación del terrorismo. La actualización del GAFI del 13 de febrero de 2026 identificaba a 22 jurisdicciones bajo supervisión reforzada, mientras que tres países figuraban en la lista de jurisdicciones de alto riesgo sujetas a un llamado a la acción.
El GAFI señala que su proceso de seguimiento público ha involucrado a 139 países y jurisdicciones desde su creación. De ellos, 114 fueron identificados públicamente por deficiencias en sus sistemas de control y 86 fueron posteriormente retirados del proceso tras aplicar las reformas necesarias.
Para Malí, este seguimiento internacional se inscribe en la continuidad de la evaluación mutua adoptada por el GIABA en 2019, que examinó la conformidad del país con las 40 recomendaciones del GAFI. Asimismo, el GIABA publicó en 2026 el sexto informe de seguimiento reforzado de Malí, dedicado a los avances registrados en varias recomendaciones reevaluadas.
La integración de Malí, Burkina Faso y Níger como miembros de pleno derecho del GIABA se produjo tras su retirada de la CEDEAO, efectiva desde el 29 de enero de 2025. En julio de 2025, el GIABA había recomendado la admisión de los tres países sahelianos como miembros no pertenecientes a la CEDEAO, en nombre de la continuidad de la cooperación regional frente a los riesgos financieros ilícitos.
El comunicado señala que la Secretaría del GIABA felicitó a los Estados miembros por los progresos alcanzados y recomendó mantener un diálogo político de alto nivel. El Consejo de Ministros también anunció el nombramiento de Mohamed Bouba Traoré, inspector de impuestos, como presidente de la Unidad Nacional de Tratamiento de Información Financiera.
Esta unidad desempeña un papel central en la recepción y análisis de las declaraciones de operaciones sospechosas. Su labor es fundamental para detectar flujos financieros ilícitos, reforzar la cooperación con las instituciones financieras y apoyar las investigaciones relacionadas con el lavado de capitales y la financiación del terrorismo.


