El presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sissi, anunció el lanzamiento de un programa económico «íntegramente egipcio» una vez expire, el próximo mes de diciembre, el acuerdo vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI). El anuncio fue realizado durante la inauguración de «El Octágono», el nuevo cuartel general estratégico del Estado, situado en la Nueva Capital Administrativa, en una ceremonia celebrada un día después del decimotercer aniversario de los acontecimientos de junio-julio de 2013 que condujeron a la destitución de los Hermanos Musulmanes y allanaron el camino para su llegada al poder.
En su discurso, el jefe del Estado presentó El Octágono como uno de los símbolos de la «Nueva República» y como una infraestructura destinada a reforzar la coordinación entre los distintos componentes de las Fuerzas Armadas. Explicó que este complejo estratégico fue concebido igualmente para proteger los centros de decisión del Estado en situaciones de crisis, subrayando que la concentración de las principales instituciones en la Nueva Capital Administrativa permitirá garantizar un proceso de toma de decisiones más eficaz.
En el ámbito político, Al-Sissi instó al Gobierno a fortalecer la vida partidista y acelerar varias reformas institucionales. Abogó por la formación de una nueva generación de dirigentes políticos, la organización de elecciones municipales y el fortalecimiento del papel de los consejos locales. Asimismo, insistió en la necesidad de consolidar los principios de rendición de cuentas, integridad y lucha contra la corrupción.
En el plano económico, el presidente anunció que Egipto no suscribirá un nuevo programa con el FMI una vez concluya el actual acuerdo en diciembre. Encomendó al Gobierno la elaboración de un programa económico «puramente egipcio», orientado a impulsar el crecimiento, mejorar las condiciones de vida de la población y promover un desarrollo integral. También encargó a la agencia «Futuro de Egipto», en coordinación con las autoridades competentes, la preparación de un plan nacional destinado a reducir el costo de la vida y desarrollar mercados permanentes que contribuyan a estabilizar los precios de los productos de consumo.
Al abordar la situación regional, Abdel Fattah Al-Sissi reafirmó que una paz duradera en Oriente Medio pasa por la creación de un Estado palestino independiente, con Jerusalén Este como capital, de conformidad con las resoluciones internacionales.
Asimismo, elogió los esfuerzos del presidente estadounidense Donald Trump para alcanzar un acuerdo que ponga fin a la guerra con Irán, al considerar que dicha iniciativa contribuirá a reforzar la seguridad y la estabilidad en la región.
Con estas orientaciones, el mandatario egipcio busca abrir una nueva etapa caracterizada por un mayor protagonismo de las políticas económicas nacionales, el impulso de las reformas institucionales y el fortalecimiento de la estabilidad interna, al tiempo que mantiene la apuesta de Egipto por desempeñar un papel activo en los principales asuntos regionales.


