Las Fuerzas Armadas Malienses (FAMa) anunciaron que han recuperado la iniciativa tras los ataques coordinados lanzados el 4 de julio contra varias localidades del país. No obstante, el Estado Mayor informó de que los combates se reanudaron en la mañana del 5 de julio en Anéfis, después de la llegada de refuerzos enemigos en efectivos y material. Esta nueva ofensiva se produce poco más de dos meses después de los ataques coordinados del 25 y 26 de abril, que afectaron a Bamako, Kati y varias ciudades del norte de Malí.
Según los comunicados militares, los ataques alcanzaron las localidades de Aguel-Hoc, Anéfis, Gao, Sévaré y Kéniéroba, antes de extenderse a Konna y a la zona de Somadougou-Soufroulaye. Las FAMa afirmaron haber respondido con operaciones conjuntas terrestres y aéreas, con el apoyo de sus socios, entre ellos Africa Corps, mencionado específicamente en las operaciones desarrolladas en Konna y Somadougou.
El balance provisional difundido por el Ejército señala la neutralización de 20 atacantes en Sévaré y seis en Gao, además de un militar maliense fallecido y cuatro heridos en esta última ciudad. En cuanto a los enfrentamientos en Konna y Somadougou, el Estado Mayor aseguró que los grupos armados sufrieron pérdidas humanas y materiales «particularmente importantes», aunque no proporcionó cifras precisas. En Gao, un proyectil cayó sobre una vivienda, causando la muerte de una alumna de enseñanza primaria y de una mujer de edad avanzada, además de dejar cuatro heridos, según un comunicado del SYNEM Gao.
Por su parte, el Frente de Liberación del Azawad (FLA) reivindicó una ofensiva sobre Anéfis, una localidad que ha adquirido una importancia estratégica tras los reveses sufridos por las fuerzas malienses en la región de Kidal. Asimismo, el Grupo de Apoyo al Islam y a los Musulmanes (JNIM), vinculado a Al Qaeda, reivindicó ataques contra varias posiciones militares y progubernamentales, mientras que el Ejército maliense aseguró haber repelido dichas ofensivas.
Anéfis constituye uno de los principales puntos de disputa en esta nueva escalada. Situada en el eje que une Gao, Kidal y Aguel-Hoc, la localidad es considerada un enclave estratégico para las FAMa y sus aliados rusos tras la pérdida de varias posiciones en el norte del país.
Junto con Aguel-Hoc, representa uno de los últimos bastiones militares malienses en la región de Kidal. Las demás localidades atacadas responden también a intereses estratégicos: Gao sigue siendo el principal centro militar y logístico del norte; Sévaré y Konna forman parte del dispositivo de seguridad del centro del país en torno a Mopti; y Kéniéroba, al sur de Bamako, alberga un centro penitenciario considerado de alta sensibilidad.
Esta nueva ofensiva confirma la persistencia de una fuerte presión militar en varios frentes simultáneamente, desde el norte, alrededor de Anéfis y Aguel-Hoc, hasta el centro del país, en Sévaré y Konna, e incluso en la periferia meridional de Bamako con Kéniéroba.
Mientras las Fuerzas Armadas malienses aseguran que continúan las operaciones de aseguramiento y control del territorio, los grupos armados parecen decididos a mantener la presión tanto en el plano militar como en el informativo, prolongando la dinámica iniciada tras los ataques coordinados de finales de abril.


