El ministro maliense de Asuntos Exteriores, Abdoulaye Diop, presentó el miércoles en Bamako el balance de cinco años de acción diplomática bajo la presidencia del general Assimi Goïta. Defendió una política exterior centrada en la soberanía nacional, la reciprocidad, la diversificación de las alianzas y el fortalecimiento de la influencia regional de Malí.
Durante una conferencia pública, el jefe de la diplomacia maliense, Abdoulaye Diop, afirmó que Bamako desea establecer relaciones «basadas en el respeto» y mutuamente beneficiosas, rompiendo con las relaciones de dependencia denunciadas por las autoridades de transición. Según explicó, esta doctrina se fundamenta en la defensa de las opciones estratégicas del país y en la consideración de los intereses de la población en los acuerdos suscritos con socios extranjeros.
Abdoulaye Diop vinculó también la acción exterior con la «Visión Mali Kura 2063», marco de desarrollo a largo plazo articulado en torno a once proyectos estructurantes que abarcan, entre otros sectores, la agricultura, la energía, la industria y la valorización del patrimonio. La diplomacia debe contribuir a movilizar las inversiones y la cooperación necesarias para su ejecución, explicó.
En el ámbito de la seguridad, el ministro destacó la diversificación de los proveedores de equipamiento, de los programas de formación y de las alianzas militares. Citó el fortalecimiento de las relaciones con Rusia y China, así como el desarrollo de la cooperación con Türkiye, Irán, Ruanda y otros Estados, sin anunciar nuevos acuerdos con motivo de la conferencia.
También se refirió a las manifestaciones del 14 de enero de 2022 contra las sanciones impuestas a Malí por la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (CEDEAO) y la Unión Económica y Monetaria del África Occidental (UEMOA). Posteriormente, Malí, Burkina Faso y Níger abandonaron la CEDEAO, retirada que se hizo efectiva el 29 de enero de 2025, aunque los tres países siguen siendo miembros de la UEMOA y de la Unión Monetaria del África Occidental (UMOA).
Actualmente, Bamako presenta a la Confederación de Estados del Sahel (AES), creada el 6 de julio de 2024 junto con Uagadugú y Niamey, como su principal marco de integración política, de seguridad y económica.
Abdoulaye Diop describió esta organización como la expresión del compromiso panafricano de Malí y de su voluntad de buscar respuestas regionales comunes frente a las amenazas armadas.
El ministro también hizo hincapié en la diplomacia cultural. Malí fue elegido en junio como miembro del Comité Intergubernamental para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO para el mandato 2026-2030, mientras que el 25 de septiembre fue reconocido por la organización como el Día Internacional de la Lengua Soninké.
En relación con las Naciones Unidas, Abdoulaye Diop abogó por una cooperación redefinida en función de las prioridades de Bamako. La Misión de las Naciones Unidas en Malí concluyó su retirada a finales de diciembre de 2023, tras la solicitud de las autoridades malienses y la decisión del Consejo de Seguridad de poner fin a su mandato. No obstante, las agencias de la ONU continúan desarrollando sus actividades humanitarias y de desarrollo en el país.
La presentación no dio lugar al anuncio de nuevos compromisos financieros o diplomáticos. Se centró principalmente en exponer la doctrina con la que las autoridades malienses pretenden justificar la reorientación de sus alianzas y su posicionamiento dentro de un orden internacional que desean más multipolar.
SG/RT/APA


