El primer ministro burkinés, Rimtalba Jean Emmanuel Ouédraogo, reafirmó el martes la voluntad de su país de basar su desarrollo en sus propios recursos, al tiempo que rechazó las financiaciones sujetas a condiciones políticas.
«Rechazamos las financiaciones que nos someten al diktat», declaró el jefe del Gobierno burkinés al término de una reunión con Haoliang Xu, secretario general adjunto de las Naciones Unidas y administrador asociado del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), según la Dirección de Comunicación de la Primatura.
En el centro de las conversaciones figuró el Plan RELANCE, el nuevo marco de referencia para el desarrollo de Burkina Faso. Este programa prevé cubrir alrededor del 65 % de sus necesidades de financiación mediante recursos nacionales, frente al 35 % que se espera obtener de las alianzas internacionales.
«No podemos reivindicar la soberanía tendiendo la mano», sostuvo Ouédraogo, quien consideró que la reducción de la ayuda internacional refuerza la determinación de Uagadugú de privilegiar la autonomía financiera.
Por su parte, el representante del PNUD elogió la claridad del plan burkinés. Indicó que el acompañamiento de las Naciones Unidas debe evolucionar hacia una mayor aportación de conocimientos técnicos, el fortalecimiento de las capacidades del Estado y la puesta en marcha de mecanismos de compras agrupadas destinados a reducir los costes.
La reunión se enmarca en una gira de Xu por los países de la Alianza de Estados del Sahel (AES), integrada por Burkina Faso, Mali y Níger, cuyo objetivo es adaptar la cooperación internacional a las prioridades y las opciones soberanas de estos Estados.
SG/RT/APA

