El jefe de los Servicios Generales de Inteligencia de Egipto, el general Hassan Rachad, se reunió el sábado 22 de agosto, en Alamein, con el comandante en jefe adjunto del Ejército Nacional Libio (ENL), el general Saddam Haftar, informó el sitio web del canal Al-Qahera News.
El jefe de la inteligencia egipcia y Saddam Haftar se reunieron para examinar los últimos acontecimientos de la situación en Libia.
Según la misma fuente, las conversaciones se centraron, en particular, en los esfuerzos encaminados a hacer avanzar el proceso político en el país mediante la unificación de la autoridad ejecutiva, con el fin de preparar el terreno para el restablecimiento de la estabilidad y la celebración de elecciones presidenciales y legislativas.
El jefe de los Servicios Generales de Inteligencia de Egipto subrayó la importancia de aprovechar el actual impulso político en torno a las diferentes iniciativas, que constituye, según las partes, una oportunidad para favorecer la estabilidad y reforzar la unidad entre los libios.
El presidente egipcio, Abdel Fattah Al-Sissi, recibió el miércoles 19 de agosto al comandante en jefe del Ejército Nacional Libio (ENL), Khalifa Haftar, para mantener conversaciones sobre la situación política y de seguridad en Libia, así como sobre las relaciones bilaterales.
Según un comunicado de la Presidencia egipcia, el jefe de Estado reiteró la posición de El Cairo en favor de preservar la «unidad y la integridad territorial» de Libia y de unificar sus instituciones.
Esta secuencia diplomática se produce en un contexto de frágil seguridad. El asesinato, el 10 de agosto en Bengasi, del jefe de la inteligencia militar del ENL y los recientes ataques con drones contra el complejo petrolero de Zawiya, en el oeste del país, han reavivado los temores de una nueva escalada.
Estas tensiones podrían afectar los esfuerzos para reunificar las instituciones y reactivar la economía. También representan un riesgo para el sector petrolero, principal fuente de ingresos de Libia, cuya estabilidad sigue dependiendo estrechamente de un compromiso político y de seguridad entre los diferentes centros de poder.
SG/RT/APA

