El presidente zambiano, Hakainde Hichilema, juró el cargo para un segundo mandato, haciendo un llamamiento a la unidad nacional y a acelerar el crecimiento económico, la creación de empleo y el desarrollo de las comunidades.
Al término de la ceremonia de investidura, Hichilema aseguró este martes que gobernará para todos los zambianos, incluidos aquellos que no votaron por él, al considerar que «las elecciones han quedado atrás» y que ahora debe continuar la labor de construcción del país.
El jefe de Estado zambiano presentó su primer mandato como un periodo dedicado a restablecer la estabilidad y sentar las bases necesarias para el desarrollo. Para el segundo, fijó como prioridades el crecimiento de la economía, la creación de empleo, el fortalecimiento de las comunidades y una mejor distribución de los frutos del progreso.
«El liderazgo no es una recompensa, sino un deber sagrado de servir», declaró, instando a los ciudadanos a desempeñar plenamente su papel en el desarrollo nacional.
Hakainde Hichilema exhortó, en particular, a los zambianos a aumentar la producción nacional, apoyar a las empresas y las inversiones y desarrollar las exportaciones, con el fin de que el país pueda depender en mayor medida de su población y de sus propios recursos.
Ante los socios internacionales, el presidente zambiano reafirmó el compromiso de su país con la paz, la democracia, la estabilidad, el comercio y la inversión.
«Todos somos zambianos, iguales en dignidad, oportunidades y acceso a los servicios de nuestro Gobierno», subrayó, haciendo un llamamiento a dejar atrás las divisiones electorales.
Hichilema concluyó su mensaje con un llamamiento a la acción y a la cohesión nacional en torno al lema: «Una Zambia, una Nación, un Pueblo».
SG/RT/APA

