El presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, anunció el martes cuatro medidas de emergencia para combatir la violencia de género y los feminicidios, en un contexto marcado por una serie de asesinatos de mujeres que ha generado indignación en el país.
En un discurso televisado a la nación, Ramaphosa calificó la violencia contra las mujeres de “vergüenza nacional” y reconoció que las medidas adoptadas hasta ahora por el Estado no han sido suficientes para proteger a mujeres y niñas.
El mandatario anunció una revisión nacional de los casos no resueltos de asesinato, violación y delitos sexuales graves contra mujeres y menores, un plan para reducir los retrasos en el análisis de pruebas forenses, auditorías obligatorias sobre la seguridad de las mujeres en todos los municipios y nuevas medidas legislativas y policiales contra la violencia relacionada con el consumo de alcohol.
“Lo que hemos hecho hasta ahora no ha sido suficiente. Debemos hacer mucho más”, declaró Ramaphosa, quien añadió que las actuaciones emprendidas “no han sido suficientes para impedir que las mujeres sean asesinadas”.
La Policía y las autoridades judiciales dispondrán de 60 días para auditar los casos no resueltos y deberán elaborar, en un plazo de 90 días, planes para reactivar los expedientes pendientes. Las autoridades también tendrán 60 días para presentar un plan financiado destinado a reducir la acumulación de análisis forenses pendientes.
Los municipios deberán, además, identificar factores de riesgo como el alumbrado público deficiente, edificios abandonados, rutas de transporte inseguras y espacios públicos deteriorados. Ramaphosa precisó que, aunque el alcohol puede agravar los comportamientos violentos, la responsabilidad de la violencia de género recae exclusivamente en sus autores.
El anuncio se produce después de varios asesinatos que han conmocionado a Sudáfrica. El domingo fue hallado en Springs, al este de Johannesburgo, el cuerpo de otra mujer, elevando a once el número de mujeres encontradas muertas en el municipio de Ekurhuleni desde julio.
La concentración de estos crímenes ha alimentado temores sobre la posible existencia de un asesino en serie. Sin embargo, Ramaphosa indicó que, hasta el momento, los investigadores no han encontrado pruebas que vinculen los diferentes casos y señaló que “todas las pistas siguen bajo investigación”.
Una unidad multidisciplinaria integrada por investigadores criminales, especialistas forenses, agentes de inteligencia, psicólogos y expertos en investigaciones digitales ha sido elevada al ámbito nacional. La Policía ya ha efectuado varias detenciones en algunos de los casos, mientras continúan las investigaciones sobre los demás.
SG/RT/APA

