Rabat considera que la resolución anual de la Cuarta Comisión de la Asamblea General de la ONU refuerza el marco político establecido por el Consejo de Seguridad y tiene ahora en cuenta la resolución 2797, adoptada el 31 de octubre de 2025.
Presentado por el presidente senegalés de la Cuarta Comisión, este proyecto de resolución se adopta tradicionalmente sin votación, de conformidad con una práctica consensuada establecida desde 2006.
Este año, el texto fue sometido excepcionalmente a votación, a raíz de una solicitud de última hora formulada por la delegación de Estados Unidos, relativa a la totalidad de los 23 proyectos de resolución sometidos al examen de la Cuarta Comisión, sin excepción, incluidos aquellos que tradicionalmente se adoptan por consenso o sin votación.
Esta iniciativa estadounidense refleja la orientación del Departamento de Estado de Estados Unidos de exigir una votación sobre todas las resoluciones de las seis Comisiones Principales de la Asamblea General, sin excepción alguna, incluidas las relativas a cuestiones de seguridad y desarme, desarrollo sostenible, asuntos humanitarios y derechos humanos, así como a cuestiones jurídicas y presupuestarias de las Naciones Unidas.
Marruecos votó a favor de este texto, junto con otros 151 Estados miembros de la ONU, por varias razones. Para Rabat, la resolución 2797 consagra la Iniciativa marroquí de autonomía como base para la solución del diferendo en el marco de la soberanía del Reino. Asimismo, reafirma la responsabilidad de las cuatro partes —Marruecos, Argelia, Mauritania y el Polisario— y las insta a participar de buena fe en el proceso político.
La referencia a la resolución 2797 reviste especial importancia porque su adopción, el 31 de octubre de 2025, se produjo después del examen anual de la cuestión del Sáhara marroquí por parte de la Cuarta Comisión, lo que permite, por primera vez, que sea tenida en cuenta en la resolución adoptada esta mañana.
Esta resolución es idéntica a las adoptadas durante los últimos veinte años. No introduce ningún elemento nuevo, salvo la importante referencia a la resolución 2797 del Consejo de Seguridad.
El texto respalda el proceso político dirigido por el Enviado Personal del Secretario General de las Naciones Unidas, bajo los auspicios de este último, con vistas a alcanzar una solución política realista, pragmática, duradera y mutuamente aceptable, de conformidad con las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad, en particular sus cuatro últimas resoluciones, tal como se recuerda en el informe del Secretario General.
La resolución reitera asimismo su «satisfacción por el hecho de que las partes se hayan comprometido a seguir demostrando voluntad política y a trabajar en un ambiente propicio para el diálogo, con el fin de entrar, de buena fe y sin condiciones previas, en una fase de negociaciones más intensivas, tomando nota de los esfuerzos realizados y de los nuevos acontecimientos registrados desde 2006».
Esto incluye, en particular, los acontecimientos nuevos y sin precedentes, concretamente la adopción de la resolución 2797 y la celebración de tres rondas de negociaciones en Washington y Madrid, durante las cuales Marruecos presentó el estatuto desarrollado de autonomía.
Además, para Rabat, esta resolución no prejuzga en modo alguno el estatuto del Sáhara. Respalda la dinámica política impulsada por el Consejo de Seguridad en el marco del Capítulo VI de la Carta de las Naciones Unidas, que sitúa la cuestión del Sáhara en una lógica de paz y seguridad internacionales, que debe resolverse mediante el diálogo y la negociación.
En su intervención del martes ante esta Comisión, el embajador y representante permanente de Marruecos ante las Naciones Unidas, Omar Hilale, subrayó que la resolución 2797 del Consejo de Seguridad marcó un «cambio de rumbo importante» en el tratamiento de la cuestión del Sáhara marroquí por parte de las Naciones Unidas, «pasando de la lógica de su gestión a la de su resolución».
Esta solución, que ha sido acogida favorablemente por todas las partes, constituye un «punto de inflexión irreversible respecto de todas las resoluciones anteriores del Consejo de Seguridad», sostuvo Hilale.
SG/RT/APA

