Reunidos el miércoles en la sede de la Unión Africana, en Adís Abeba, los representantes de diez países de África austral, entre ellos Angola, Sudáfrica, Mozambique y Zambia, examinaron los mecanismos para reforzar la autonomía financiera de la institución y mejorar su funcionamiento, de conformidad con los objetivos de la Agenda 2063.
Mahmoud Ali Youssouf insistió especialmente en la aplicación de un gravamen del 0,2 % sobre las importaciones elegibles, un mecanismo destinado a incrementar los recursos propios de la organización y garantizar una financiación más previsible de sus programas.
En este sentido, instó a los Estados miembros a acelerar el cumplimiento de sus compromisos financieros.
Las reformas previstas también incluyen la elaboración de presupuestos basados en resultados, el control del gasto y la racionalización administrativa, con el objetivo de mejorar la rendición de cuentas institucional y la eficacia de las acciones emprendidas.
Más allá de las cuestiones financieras, el presidente de la Comisión defendió una mayor influencia de África en los organismos internacionales de toma de decisiones.
En particular, mencionó la puesta en marcha de la Agencia Africana de Calificación Crediticia y las iniciativas destinadas a corregir las representaciones cartográficas que minimizan la superficie del continente.
En cuanto a las asociaciones internacionales, abogó por una mayor transparencia y por inversiones cuyos beneficios puedan verificarse, especialmente en infraestructuras, conectividad e integración regional.
La capacidad de la UA para movilizar recursos sostenibles también constituye un desafío para sus intervenciones en materia de paz y seguridad.
Mahmoud Ali Youssouf defendió una financiación previsible de las operaciones de apoyo a la paz y una mayor implicación de los Estados miembros en estos mecanismos, mientras la organización continúa sus esfuerzos para hacer operativa la Fuerza Africana de Reserva.
Las conversaciones también abordaron el fortalecimiento de las capacidades institucionales, especialmente mediante la puesta a disposición de expertos por parte de los Estados miembros, así como la coordinación de las respuestas africanas ante las crisis climáticas, sanitarias y alimentarias.
Los representantes de los diez países de África austral reafirmaron su apoyo a los esfuerzos destinados a convertir a la Unión Africana en una organización continental más eficaz y financieramente autónoma.
SG/RT/APA

