Unas 2.700 hectáreas se han visto afectadas por un gran incendio que arrasa desde el viernes las Altas Fagnes, en el este de Bélgica, movilizando importantes medios belgas y extranjeros y provocando la evacuación preventiva de varias zonas.
El incendio se declaró el viernes 14 de agosto hacia las 13:00 horas cerca de Drossart, en el municipio de Baelen, y se propagó rápidamente por esta zona natural de difícil acceso. El balance establecido el sábado a las 18:00 horas situaba en unas 2.700 las hectáreas afectadas.
Importante despliegue de medios
Más de 250 efectivos fueron movilizados durante la noche del sábado al domingo. El dispositivo incluye bomberos procedentes de más de quince zonas de emergencia, así como refuerzos alemanes y luxemburgueses, Protección Civil, el Departamento de Naturaleza y Bosques y efectivos militares.
Por vía aérea, dos helicópteros de la Policía Federal belga y dos aparatos neerlandeses participan en las operaciones. Cuatro vehículos «Panther» de la Defensa belga también han sido desplegados para apoyar las labores sobre el terreno.
Evacuaciones preventivas
Ante el avance de las llamas, se ordenaron evacuaciones preventivas en varios sectores de los municipios de Waimes y Bütgenbach. Algunos residentes fueron acogidos en un centro habilitado en el complejo deportivo de Malmedy.
Las autoridades mantienen además restricciones de acceso a las zonas afectadas y recomiendan a la población cerrar puertas y ventanas en caso de presencia de humo.
El incendio, que mantiene varios focos activos este domingo, constituye un siniestro de una magnitud excepcional para las Altas Fagnes. Las operaciones continúan para frenar el avance de las llamas y proteger las zonas habitadas.
SG/RT/APA

