Una huelga no anunciada de los conductores de camiones cisterna paralizó la zona petrolera de la ciudad tunecina de Radès, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad del abastecimiento de carburantes del país ante los conflictos laborales en el transporte de hidrocarburos.
Los conductores dejaron de trabajar el jueves 20 de agosto e instalaron un punto de bloqueo en los accesos a la zona petrolera de Radès, impidiendo la salida de los vehículos cargados de combustible con destino a las estaciones de servicio. El movimiento interrumpió las operaciones de transporte desde la mañana, sin que se haya anunciado una fecha para la reanudación de la actividad ni un marco formal de negociación.
Radès constituye un eslabón clave del circuito de distribución de productos petrolíferos. El bloqueo de los camiones no implica necesariamente una escasez inmediata en las estaciones de servicio, cuyos niveles de existencias varían, pero una prolongación de la huelga podría desorganizar rápidamente las entregas. No se ha comunicado ningún balance preciso sobre el número de vehículos inmovilizados, los volúmenes retenidos o las regiones que podrían verse afectadas prioritariamente.
Los huelguistas reclaman una mejora de sus condiciones laborales y la aplicación de acuerdos sectoriales relativos, en particular, a aumentos salariales. Estas reivindicaciones ya habían sido planteadas en varias ocasiones. Sin embargo, los representantes de los transportistas no han detallado públicamente el conjunto de sus demandas. El paro sorpresa y el bloqueo de una infraestructura estratégica podrían además provocar compras preventivas y aumentar artificialmente la presión sobre las estaciones de servicio antes incluso de que se produzca una escasez real.
Las autoridades y los operadores del sector no han anunciado por el momento ningún dispositivo alternativo para garantizar las entregas. Tampoco se ha hecho público un plan de distribución de las existencias, el recurso a transportistas alternativos o la instauración de un servicio mínimo. Esta falta de visibilidad alimenta la preocupación y evidencia la escasez de soluciones de respaldo en la cadena logística de abastecimiento de carburantes.
SG/RT/APA

