El Gobierno argelino lamentó el sábado 31 de octubre la no renovación del mandato de la MINURSO, al tiempo que cuestionó un proyecto de resolución que, según su interpretación, convertía el plan marroquí de autonomía en la única base de las negociaciones sobre el Sáhara.
En un comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores, Argel reprocha al texto presentado al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas una orientación favorable a Marruecos, en detrimento del Polisario. La diplomacia argelina considera que las modificaciones introducidas en el proyecto no respondían a sus objeciones relativas al derecho a la autodeterminación.
El comunicado centra sus críticas especialmente en el lugar otorgado a la iniciativa marroquí de autonomía. Según Argel, el marco de negociación previsto limitaba las opciones de las partes y la posibilidad de que el Polisario presentara sus propias propuestas.
Otro punto cuestionado es la supresión de la letra «R», correspondiente al referéndum, en el acrónimo de la misión contemplada en el proyecto. El ministerio argelino interpreta esta modificación como una señal política que descarta esa opción.
Argel también sostiene que el texto preparaba una evolución del tratamiento del expediente hacia una cuestión esencialmente humanitaria, un enfoque que rechaza.
El ministerio precisa que el jefe de la diplomacia argelina había enviado, antes de la votación, cartas a los miembros del Consejo de Seguridad para exponer estas reservas.
El Gobierno argelino reafirma, por último, su compromiso con una solución política mutuamente aceptable que garantice, según los términos del comunicado, el ejercicio del derecho a la autodeterminación.
Esta reacción se produce tras el fracaso de dos proyectos de resolución contrapuestos el viernes 30 de octubre en el Consejo de Seguridad. El texto estadounidense obtuvo once votos favorables, un voto negativo de Rusia y tres abstenciones. El veto ruso impidió su aprobación pese al respaldo mayoritario del Consejo. El contraproyecto presentado por Moscú solo consiguió tres votos favorables, con once abstenciones y un voto negativo de Estados Unidos, por debajo de los nueve votos necesarios.
En Marruecos, el Gabinete Real expresó su satisfacción por la no renovación del mandato, al considerarla un paso importante hacia el cierre definitivo del expediente del Sáhara marroquí en las Naciones Unidas. Según el comunicado publicado el viernes por la noche, la presencia de la misión en las provincias del sur debería cesar en los próximos días.
Rabat estima asimismo que esta evolución debería conducir a la retirada del expediente del orden del día del Consejo de Seguridad. El Reino reafirma su compromiso con el alto el fuego, respetando su integridad territorial y su seguridad nacional, y anuncia la continuación de su acción diplomática bilateral y regional en favor de la autonomía bajo soberanía marroquí.
SG/RT/APA

